LAS RUTAS DEL SILENCIO

Un tournant a été marqué dans un monde qui meurt... Et cette impression d'une civilisation originale qui s'éteint dans le grand creuset aveugle de la vie moderne, nous la retrouvons à chaque pas... Hier notre guide nous a montré dans le ravin de Barrasil une multitude de champs de blé grands comme de mouchoirs de poche; les paysans les ont patiemment taillés sur la pente abrupte désempierrée, défrichée, au prix souvent d'une heure de marche; il fallait cela pour nourrir des villages surpeuplés. Mais d'année en année la jeunesse s'en va, attirée par le développement industriel de Lérida et de Barcelone. Et les champs suspendus retombent en friche... Abandonnée aussi l'eau salée d'une fontaine que l'ont faisait évaporer au soleil pour avoir sa provisions de sel, les falaises de calcaire et de gypse dont on tirait la chaux et le plâtre, -"un plâtre bien meilleur que celui qui nous vient maintenant de Madrid". Louis Laborde-Balen, 1965

Mais réduire l'intérêt de cette montagne aux pittoresques étrangetés visibles (...) serait trahir la vraie nature de ce massif. Parce que dans ce coin retiré de hautes terres, l'ambiance prévaut toujours sur le paysage. L'obsession de l'eau rare, une communion intime avec la pierre torturée, cette solitude sans partage, voilà qui constitue, au fond, l'attrait réel de ces lieux; voilà aussi les test grâce auxquels la sierra de Guara reconnaîtra les siens! Pierre Minvielle, 1966

Nous nous reposons examinant les lieux. En contrebas, 300 m environs, l'on voit où l'on devine le fond du barranco. Des ramiers que nous envions se poursuivent dans l'étroit couloir de 3 à 4 m de large qui serpente à travers falaises et redents. 100 m plus haut, la cassure s'élargit, d'immenses gradins montent vers nous, par endroit le calcaire gris, bleu ou rouge fait place au vert profond du buis et des lentisques. Au travers surgit une forêt d'aiguilles où les choucas slaloment sans problème. Plus haut, presque à la crête terminale, impassibles, souverains, des couples de vautours ont entrepris une ronde qui va s'élargissant. L'ont resterait là des heures, pas un bruit, pas un cri, si ce n'est de braillards choucas procédant à quelque élection. Nul ne parle, comment dire ce que nous ressentons, décrire ce que nous voyons... Christian Abadie, 1971

Existir en la memoria es una de las formas más poderosas de existencia que conocen los humanos (...) Y ya se sabe que la nostalgia es una expresión suave y resignada del miedo. Sergio del Molino, 2016

Mostrando entradas con la etiqueta Mapas. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Mapas. Mostrar todas las entradas

sábado, 7 de diciembre de 2024

POR AS BELLOSTAS, 4 casetas y 1 cruz

El extremo norte de la nombrada Cabañera de Sebil discurre por el antiguo término de as Bellostas, en concreto entre esta población y la cabecera de la Canal d'a Blanca. En otro lugar (ver aquí) ya hemos mencionado que esta canal servía precisamente de güega (límite) entre el monte de as Bellostas y el de Sarsa.

La cabañera lleva tiempo recuperada como camino (lejos queda ya en el tiempo su uso ganadero) y se sigue perfectamente (actualmente este tramo que ahora nos interesa está balizado como parte del sendero GR1). Este tramo es de recorrido muy suave y agradable (como será en el resto de la Sierra Sebil) y las vistas son ya muy bonitas nada más comenzar.

Aunque su importante pasado ganadero pasa completamente desapercibido, algo de aquel entonces, la parte agrícola, sí que podemos atisbar en este tramo de la cabañera. Se trata de cuatro casetas que se levantan, a duras penas a día de hoy, junto al mismo camino.

La línea roja sigue el curso de la cabañera. A la izquierda se ve muy bien la población de as Bellostas, a la derecha (fuera de la imagen) queda Sarsa (de Surta). Se distinguen la muy característica Peña Surta y la Canal d'a Blanca ya mencionada. Se sitúan también las cuatro casetas que nos interesan.
(Fuente ortofoto: aplicación Mapas de Apple, versión 3.0)

Como es costumbre las cuatro casetas cogen el nombre de la casa propietaria de as Bellostas, término dentro del cual se encuentran.

CASETA COSME
Es la primera que encontraremos al rato de salir de as Bellostas. Aparece en un precioso emplazamiento, suave de tasca y con vistas al Pirineo.

Vista desde el sur, en las inmediaciones de la cabañera. La flecha roja la señala.

A la izquierda la caseta el 23 de abril de 2021, a la derecha el 1 de diciembre de 2024.
El tejado se ha venido abajo pero las montañas son las mismas.

CASETA JAVIERRE
La cabañera faldea la loma por su ladera oriental y es aquí donde pasa al lado mismo de un cercado de piedra seca con su caseta.

Interior del recinto con la caseta al fondo. La cabañera discurre oculta tras los árboles de la derecha.
23 de abril de 2021.

Izquierda: la caseta desde la cabañera (2 de febrero de 2020). Derecha: la caseta, esta también sin tejado (23 de abril de 2021).

CASETA MELCHOR
Situada en una collada bien característica del cordal, nudo de itinerarios en las cuatro direcciones y junto a la pista que por aquí cruza, a mano izquierda de la cabañera.
Es la más arruinada de las cuatro, quizá debido, según se cuenta, a un luctuoso encuentro entre maquis y la guardia civil en la posguerra de la década de 1940.

Tal cual se ve la Caseta Melchor desde la cabañera.
Varias vistas de la pobre Caseta Melchor.
Las tres fotos están tomadas el 2 de febrero de 2020.

CASETA GRASA
Esta es la menos derruida, es un decir, de las cuatro. Pero la vegetación circundante casi se encarga de esconder lo que queda.

Así se ve desde la cabañera, en competencia con los arbustos.
Este es el lado más conservado.
Ambas fotos corresponden al 23 de abril de 2021.

LAS CASETAS Y LOS MAPAS
Como suele suceder, la presencia de estas cuatro casetas y su denominación tienen poca fortuna en los mapas, en cualquiera de sus ediciones. Haremos un repaso a lo concerniente al IGN:

La minuta de 1928, preparatoria del primer mapa 1:50.000, solo dibuja dos de ellas. Aparece la Caseta Melchor (CM) pero no la nombra. En cambio, la Caseta Grasa (CG) figura equivocadamente como Casa Cosme.
(Fuente: CNIG, ver aquí)
Pese a lo recogido en la minuta de 1928 en la primera edición (1953) del mapa 1:50.000, tan solo se dibujó (sin nombrar) la Caseta Melchor. Hay que esperar al mapa de 2003 para ver variaciones: la Caseta Melchor ya no figura y aparecen dibujadas, pero tampoco nombradas, la Caseta Cosme y la Caseta Grasa.
Por lo que respecta al mapa 1:25.000, la primera edición (1999) dibuja la Caseta Cosme (apenas se distingue el trazado), el recinto (pero no la construcción) de Casa Javierre y la Caseta Grasa, sin nombrar ninguna de ellas y olvidando la Caseta Melchor. En cambio, la tercera edición (2013) dibuja con claridad la Caseta Cosme (sin nombrarla), olvida el recinto (y la caseta) de Caseta Javierre, vuelve a ignorar la Caseta Melchor y dibuja la Caseta Grasa pero nombrándola como Casa Melchor.

Por lo que respecta a los mapas de otras editoriales, no mejoran al IGN. El correspondiente a la Editorial Alpina en su última edición (2022-2023) reproduce exactamente lo recogido en el mapa 1:25.000 del IGN de 2013. El único que se salva es el mapa de 2013 de la serie TOP25 Sierra y Cañones de Guara II Zona oriental de PRAMES:

Figuran tan solo la Caseta Melchor y la Caseta Grasa, pero están bien situadas y correctamente nombradas. En el lugar donde se encuentra la Caseta Cosme hay dibujado un círculo muy pequeño...

Situemos y nombremos ahora correctamente las casetas en el mapa:

Aquí está el trazado de la Cabañera Sebil en el tramo que recorre el monte de as Bellostas, con la Canal d'a Blanca como güega por el sur. Y las cuatro casetas situadas a su largo.
(Fuente mapa: https://www.ign.es/iberpix/visor)

Y UNA CRUZ...
Ya sabemos que hay cruces. A la entrada de poblaciones, en corrales, en puertas, por el monte... Algunas se dejan ver con facilidad, entre ellas las que se hallan en las entradas de Rodellar (ver aquí) o Pedruel (ver aquí). Otras son mucho más discretas, como las que sirven de protección (ver por ejemplo la que se encuentra camino del Huerto l'Herrero en Mascún aquí y la que aparece en el Corral o Bedau aquí). Algunas siguen perdidas en medio de la montaña recordando el antiguo término del Valle de Rodellar (ver aquí la de los Tozales d'os Cambrones) o tristes sucesos allí acontecidos (ver aquí el ocurrido en Balcez en 1935). También están las que no sabemos muy bien que hacen allí donde están, entre ellas la de la Placeta d'Ortas en Rodellar (ver aquí).
Pues bien, la cabañera de la que venimos hablando también guarda una pequeña cruz:

La flecha roja señala su ubicación, justo en la cabañera y entre las casetas de Cosme y Javierre.
(Fuente ortofoto: aplicación Mapas de Apple, versión 3.0)


La flecha roja señala dónde se encuentra.

Es curiosa la elección de un desconchado en la lastra rocosa. La cruz es pequeña y de brazos iguales, está débilmente grabada y algo desgastada. ¿Qué hace allí? No parece moderna, fruto del capricho de alguien. Según los dibujos cartográficos que hemos visto no obedece a ninguna delimitación de término ¿quizás sí a alguna delimitación de propiedad? ¿protección de un camino-cabañera importante?



martes, 14 de febrero de 2023

DE LO PÚBLICO Y LO PRIVADO

En la entrada anterior sobre la toponimia de Balcez correspondiente al monte de Sarsa (ver aquí) vimos el lugar donde se encuentra la Peña Luanga:

1: Canal de Martiñoso. 2: Canal d'a Luanga. Flecha roja: Fajana o Saltador. Círculo rojo: Paco os Cerronatos. Flecha verde: Ereta Hortaluso. Línea roja: Cantera de Martiñoso. Óvalo rosa: o Solano Martiñoso. Línea rosa: Fajana Cochatanebas. Flecha blanca: Aujero Sampietro. Flecha naranja: Bajador d'a Luanga. Flecha rosa: Corral d'a Luanga. Óvalo naranja: Paco a Luanga. Flecha azul: Corral de Paco. Doble flecha naranja: Fajana Ferrero.

La sucesión de franjas rocosas ofrece numerosos acantilados y muchos de ellos presentan en su base abrigos de diferente consideración, a menudo propicios para albergar cierres de ganado. Nos detendremos en dos de ellos, el Corral de Sampietro y el Corral d'a Luanga. En ambos se encerraban cabras y ovejas indistintamente.

Nos fijaremos en un sector concreto de la foto anterior, el que muestra ambos corrales, y situaremos el camino que a ellos conduce:

En naranja: Corral de Sampietro y su camino.
En rojo: Corral d'a Luanga y su camino.
En naranja: Corral de Sampietro y su camino. En rojo: Corral d'a Luanga y su camino. Flecha rosa: Fajana Cochatanebas. Puntos rosas: localización de las carrascas (ver más adelante). Línea roja de puntos: cabañera de Sebil.
(Fuente ortofoto: aplicación Mapas de Apple, versión 3.0)

Ambos son fáciles de encontrar, pero no a primera vista ya que están escondidos bajo dos peñas.

INICIO DEL CAMINO
Nada más llegar desde Sarsa por la actual pista alcanzaremos una esplanada característica: o Mallatón. Bien desde él o por un corto ramal de la pista (se ve claramente en la ortofoto anterior) llegaremos a una pequeña collada entre bojes. Es aquí desde donde sale el camino que lleva a los corrales, se ve con claridad.

CORRAL DE SAMPIETRO
Al poco de empezar la senda aparece un zigzag y es justo en la segunda de sus curvas donde se distingue la traza de un camino que se dirige hacia la base de una alargada peña contigua a la línea de cresta.

Flecha blanca: situación de la collada de acceso. Recuadro naranja: Corral de Sampietro. Doble flecha naranja: camino de acceso al Corral de Sampietro. Línea rosa: Fajana Cochatanebas. Doble flecha roja: camino de acceso al Corral d'a Luanga.

El acantilado que cobija el corral finaliza por el norte en otra colladeta, la Collada Aujero Sampietro, invisible desde aquí al igual que la curiosa cavidad que le es contigua, el Aujero Sampietro (ver aquí).
La senda que hemos tomado lleva directa y rápidamente al corral:

El Corral de Sampietro visto desde su inicio al llegar (izquierda) y desde su otro extremo (derecha), tal y como estaba el 5 de febrero 2023.

Como es habitual las paredes de piedra van derrumbándose aunque su interior se conserva limpio y en buen estado. Lo poco que queda se reparte entre lo anecdótico y lo interesante, veamos:

Una sencilla hoja de pala roñosa por el paso del tiempo.
En un sector de la pared rocosa, algunas superficies propicias para ello muestran unas marcas ralladas (en la imagen se ven al menos 3). Ya las hemos encontrado en otros lugares (ver aquí). Parecen marcas de conteo ¿de qué?

El Corral de Sampietro, así como el Aujero Sampietro y la correspondiente Collada Aujero Sampietro, toman su nombre de Casa Sampietro situada en Sarsa de Surta. Como era tantas veces norma, los lugares tomaban en ocasiones su nombre de la casa propietaria del terreno.

CORRAL D'A LUANGA
En esta ocasión se trata de un corral de uso común (era utilizado por el ganado de todas las casas de Sarsa) y su envergadura es algo mayor.
Como se ve en las fotos iniciales el camino, tras dejar el desvío al Corral de Sampietro, cruza la ladera y alcanza el promontorio que soporta el Puntal d'o Mallatón. Avanza hacia una proa del acantilado pero, al alcanzar su lomo, gira a la izquierda hacia la ladera. De nuevo desciende y llega a pocos metros de un puntal rocoso:

Desde el puntal se ve perfectamente otro gran puntal, el Puntal de Paco, justo delante la Peña Luanga y, casi a nuestros pies, se divisa el Corral d'a Luanga (recuadro rojo).

Contigua a esta proa rocosa aparece una empinada canal por la que desciende el camino: estamos en el Bajador d'a Luanga. Es un tramo muy castigado por el paso del tiempo dado lo abrupto del terreno, pero aún así se distingue lo que debió ser el viejo trazado de la senda, en aquellos años mantenido en buenas condiciones para el paso del ganado.
En su base encontramos un buen ejemplar de carrasca y poco más adelante, al pie de la otra canal más próxima a la Peña Luanga, otra de mayores dimensiones:

Las buenas carrascas.

El camino en seguida alcanza la base de la Peña Luanga e inmediatamente su corral:

Vista desde el Puntal de Paco.
Línea roja: camino al Corral d'a Luanga. Recuadro rojo: Corral d'a Luanga. Línea naranja: Bajador d'a Luanga. Flechas rosas: localización de las carrascas.
El Corral d'a Luanga visto de cerca desde el Puntal de Paco. Línea roja: llegada del camino.
El Corral d'a Luanga tal y como se ve al llegar.

Este se encuentra en mejor estado que el Corral de Sampietro. Los muros son de mayor envergadura y ciertamente están bien construidos:

Interior desde el norte. Al fondo se ve su entrada.
Interior desde el sur, lugar de entrada. El punto rojo indica la llegada del camino.

La cornisa donde se asienta el corral sigue hacia abajo y mantiene su firme regular. En su extremo, a la vista de la cercana Canal d'a Luanga, aún quedan unos pocos restos de una pequeña pared de piedra seca que debía finalizar el recinto:

La plataforma que sigue al corral y el pequeño cierre final (recuadro rojo).

El fiemo del corral se sacaba con burros por el Bajador d'a Luanga (lo que indica el mantenimiento y buen trazado que debió tener), por ello el estado del corral y recinto es bastante limpio en comparación con muchos otros.
En el extremo norte del corral, pero fuera de él, encontramos todavía en su sitio el sempiterno palo donde los pastores colgaban su morral al resguardo de los animales:


CON ANTERIORIDAD
A día de hoy la existencia de estas peñas, fajanas y corrales no consta en ningún mapa (tampoco en otras publicaciones). La antigua minuta cartográfica de 1928 que preparaba los futuros mapas no se hacía eco, como era norma, de "estas pequeñeces":

El recuadro rojo sitúa la zona que nos ocupa.
(Fuente: CNIG, ver aquí)

Consecuentemente el primer mapa, a escala 1:50.000, tampoco los recogía. Pero todas las ediciones posteriores, incluidas las de la serie 1:25.000, tampoco:

Mapa IGN 1:50.000. Edición de1934 (izda) y 2012 (dcha).
Recuadro rojo: zona que nos ocupa. Flecha naranja: Corral de Sampietro. Flecha roja: Corral d'a Luanga.
En la primera edición ni siquiera se dibujan con claridad, ni aparecen diferenciados, la Peña Luanga y su bajador.
Mapa IGN 1:25.000. Edición de 1997 (izda) y 2014 (dcha).
Recuadro rojo: zona que nos ocupa. Flecha naranja: Corral de Sampietro. Flecha roja: Corral d'a Luanga.

CUIDADORES DE CAMINOS
Hemos titulado esta entrada "De lo público y lo privado". Viene bien al caso, claro está, puesto que se trata de dos corrales cuya propiedad era precisamente así: una pública y otra privada. No es nada nuevo en estos y tantos otros montes de la geografía.
Pero, y esto nos interesa mucho, es pertinente por otra razón. Muy buena razón. Nos enseña como el interés verdadero de particulares, el amor por el territorio, es capaz de mantener en cierta manera vivo (al menos más visitable) el pasado común:
Gracias Abel Giral y gracias Óscar Ballarín por recuperar el viejo camino que servía a estos corrales.


miércoles, 7 de julio de 2021

RUMBO AL SUR

Con anterioridad a la actual carretera y de todo el sistema de pistas que conocemos, las principales vías de comunicación del Valle de Rodellar hacia el norte y sur se resumen esquemáticamente en el siguiente plano:

Hacia el norte, hacia la montaña, los dos caminos principales eran el que subía por as Gargantas hacia Nasarre (naranja) y el que hacía lo propio por a Costera d'Otín (azul).
En dirección sur discurrían dos, uno por cada vertiente del río Alcanadre: por la margen izquierda (rosa) alcanzaba as Almunias para luego subir al cordal-divisoria con el río Balcez siguiendo hacia Bierge; por la margen derecha (rojo) discurría más directo hasta alcanzar Morrano.

(Fuente mapa: IGN, serie MTN50, hoja 249-Alquézar, 2ª edición, 2012)

Nos vamos a detener en este camino de la margen derecha que, desde Pedruel, alcanzaba el Somontano y llevaba hacia Morrano, Yaso y Huesca.
El tramo correspondiente entre Rodellar y Pedruel ya lo hemos señalado en otra entrada anterior (ver aquí).

HACIA EL SUR EN OTRO TIEMPO
La importancia de la comunicación por esta vertiente derecha del río Alcanadre viene de antiguo, además de demostrada por la existencia del famoso Puente Pedruel.

El mapa de Thomas Fermin de Lezaun y Tornos publicado en 1777 dibuja solo este (doble flecha roja).

Y de tal manera este fue el camino que tomaron los viajeros franceses de finales del XIX y principios del XX. Alphonse Lequeutre escribe en 1871 el primer artículo que saca a la luz la existencia de este itinerario tras pasar por él (ver página "Documentación"):
"Llegados a Rodellars, hacia mediodía, conseguimos comer a las 2h 30': afortunadamente habíamos calmado nuestra impaciencia, con la ayuda de una torta y de Rancio. Por fin, a las 3h 30', podemos ponernos de nuevo en marcha, bordeando el valle del Alcanadre. A partir de Rodellars encontramos olivos cada vez más frecuentemente; el camino, que es bastante bueno, desciende, después remonta, para descender y remontar de nuevo, sobre todo a partir del pueblo de Pedruel. Franqueamos el collado de la Peonoria; en este collado se halla un inmenso abrigo cerrado por un muro de piedra seca, donde los rebaños pasan la noche; abandonamos el camino de mulos, y descendemos casi a pico, por un detestable sendero peatonal lleno de piedras sueltas y rodeado de boj, hasta el fondo de un barranco seco para remontar en seguida a través de un bonito bosquecillo frondoso y muy fresco, que absorbe sin duda todo el agua que baja de las crestas, y nos encontramos en un llano muy fértil: numerosos olivos."
Como más adelante veremos, y a juzgar por lo que escribe, a partir del (mal llamado) 'collado de la Peonoria' Lequeutre dejó el camino principal para tomar un atajo.
Años después la singularidad de la zona mereció en 1888 su inclusión dentro del tomo Pyrénées de las famosas Guides Joanne (ver de nuevo la página "Documentación"). Allí se toma nota, muy sucintamente pero casi al pie de la letra, de lo dicho por Lequeutre:


LOS PRIMEROS MAPAS MODERNOS
Los primeros mapas con curvas de nivel y sus minutas preparatorias pertenecen al momento en el que ya existía la pista-carretera que modificó y suplantó el trazado del viejo camino de la vertiente izquierda:

Planimetría de 1927 con el trazado de la vía "antigua" (dobles flechas rojas) y "moderna".

La suerte del camino de la vertiente derecha estaba sentenciada pero todavía se señala, tanto en la planimetría de 1928 como en las dos primeras ediciones del mapa 1:50.000.

Planimetría, 1ª edición (1934) y 2ª edición (1952).
Instituto Geográfico y Catastral.

Cuando llegan las ediciones a escala 1:25.000 las cosas ya se han complicado. Antiguo camino, nuevas pistas, se entremezclan y vuelven confuso, cuando no ignorado, el pasado de aquel itinerario que resueltamente bajaba hacia el sur:

Sucesivas ediciones del mapa de la serie MTN25, años: 1997, 2003 y 2014.

UN CAMINO DIVIDIDO Y POR PARTES
Así es. Entre Pedruel y el antiguo término municipal de Morrano el itinerario no era, por asi decirlo, uno solo sino dos, uno continuación del otro: primero el Camino as Valles y, prolongándolo, el Camino a Peonera. Y no solo eso, el Camino as Valles tenía dos ramales: el Camino d'Arriba y el Camino d'Abajo.

En la foto aérea de los años 1950 todavía no se había construido la actual pista y los caminos pueden situarse con precisión.
El Camino as Valles figura en rojo: el Camino d'Arriba pasa por la base del Castillo Naya (punto naranja) y el Camino d'Abajo próximo al Corral d'Antón (1) y el Corral de Narciso (2) (para ver más sobre estos corrales ver aquí).
El Camino a Peonera aparece en rosa. Doble flecha azul: Barranco a Peonera.
(Fuente ortofoto: Instituto Geográfico de Aragón (vuelo americano 1956)

Si comparamos esta imagen con los mapas más arriba mencionados se comprueba que en estos últimos solo se representaba el Camino d'Arriba y se ignoraba el d'Abajo.

CAMINO AS VALLES
Desde la construcción de la pista está prácticamente desaparecido y solo se ha recuperado, parcialmente, el Camino d'Arriba.

Restos del muro de piedra seca del viejo camino a poco de salir de Pedruel, hoy suplantado por la pista.

Su trazado avanzaba sin gran pérdida de desnivel hasta llegar a la Lometa Morgüeño. Aquí se dividían los dos caminos:

La moderna pista suplanta y desfigura el trazado del Camino d'Abajo. El Camino d'Arriba se distingue junto a las flechas rojas.

Se llama a Lometa Morgüeño al tramo inferior de la alargada Loma as Vaquerizas (en nuestro Atlas, ver aquí, solo recogíamos esta última; valga lo aquí dicho para precisar ambos topónimos).

Camino d'Arriba (d'as Valles)
A día de hoy puede seguirse este camino ya que ha sido recuperado en buena parte. Y decimos esto porque al llegar a las cercanías del Castillo Naya/Peña o Castillo abandona su verdadero trazado (que seguía más o menos a nivel bordeando la peña) y remonta directamente, siguiendo un itinerario completamente nuevo, hasta alcanzar a Portellada.
Originalmente alcanzaba el Corral d'Urbez y proseguía en la misma tónica hasta alcanzar el colladito donde se unía con el Camino d'Abajo para dar lugar al Camino a Peonera. Este es el colladito al que Lequeutre le dio por llamar equivocadamente "col de la Peonoria".


Imágenes del tramo original del Camino d'Arriba antes de llegar a la zona del Castillo Naya.

Camino d'Abajo (d'as Valles)
A ratos lejos de la actual pista, otras veces suplantado por ella, difícilmente podremos darnos cuenta de él. Lo más vistoso que queda es el precioso desvío entre muros de piedra seca que de él llevaba a los corrales d'Antón y Narciso (ver aquí).

Veamos una síntesis de ambos caminos en la mencionada ortofoto del vuelo americano de 1956:

Se aprecian multitud de detalles, incluidos los dos caminos que nos ocupan.
Para más información sobre el Castillo Naya y los corrales ver aquí.

CAMINO A PEONERA
A partir de la colladeta que separa Naya del profundo corte del Barranco Trensús, el camino sigue a nivel bordeando su acantilado para bajar posteriormente por la extensa ladera del Solano a Peonera, de donde toma el nombre.
Veamos el camino en la misma ortofoto americana de 1956:

De nuevo muchos detalles, incluido el trazado del camino (hoy en día mucho menos marcado).
Texto

Nada más empezar dejamos a mano derecha, en un escalón inferior, un covacho en el que todavía se ve el cierre de piedra seca que antiguamente guardaba el ganado: la Cueva as Escobetas (ver ficha aquí). Se trata del "inmenso abrigo" que citaba Lequeutre en 1871:

La bonita y estratégica Cueva as Escobetas que de forma tan optimista calificó Lequeutre.

Pero hay otros lugares curiosos a lo lago de este mismo camino.
En las inmediaciones de la mencionada cueva el acantilado presenta un punto débil que era aprovechado para atajar el itinerario cuando se iba sin carga especial: se trata de o Trastallo d'a Peonera, el "detestable sendero peatonal" que Lequeutre lamenta y por el cual fue guiado para ganar tiempo.
Más adelante el camino entra en la extensa ladera del Solano a Peonera mediante un marcado giro del itinerario que, precisamente por ello, da nombre a este lugar: o Codero.
Cercano a este quiebro de la senda se encuentra un breve acantilado agujerado que alberga la Cueva o Codero:

La vistosa Cueva o Codero.

Su paso por el mencionado solano se encuentra actualmente vestido y confuso:

Esta imagen sirve de ejemplo. Los arbustos, luego las gleras, apenas dejan ver el trazado y tan solo alguno de los viejos muros de piedra seca.

Hacia su final cruza el seco y arbustivo cauce del Barranco a Peonera y entra en el antiguo término de Morrano. Alcanza así la conocida pista de hoy en día.

Final del Camino a Peonera.

El estado del Camino a Peonera es de lamentable olvido a día de hoy dada la existencia de la pista que remonta por el Solano a Peonera y baja al otro lado por el Paco Naya, muy divulgada además por ser utilizada por el llamado "Camino Natural". Ciertamente este no tiene, ni tendrá nunca, ni el buen trazado ni, por supuesto, el ilustre pasado del anterior.
Tres ortofotos enseñan el paso de los años y la desatención:

1956 (Instituto Geográfico de Aragón, vuelo americano)
1997 (Instituto Geográfico de Aragón)
Actualidad (aplicación Mapas de Apples, versión 3.0)

En fin, ciertamente la importancia de su pasado y su variada historia merecerían la atención para estos dos caminos. Una atención que debería empezar ante todo por su limpieza y señalización. Y, claro está, su puesta en valor, de poco serviría si no.