LAS RUTAS DEL SILENCIO

Un tournant a été marqué dans un monde qui meurt... Et cette impression d'une civilisation originale qui s'éteint dans le grand creuset aveugle de la vie moderne, nous la retrouvons à chaque pas... Hier notre guide nous a montré dans le ravin de Barrasil une multitude de champs de blé grands comme de mouchoirs de poche; les paysans les ont patiemment taillés sur la pente abrupte désempierrée, défrichée, au prix souvent d'une heure de marche; il fallait cela pour nourrir des villages surpeuplés. Mais d'année en année la jeunesse s'en va, attirée par le développement industriel de Lérida et de Barcelone. Et les champs suspendus retombent en friche... Abandonnée aussi l'eau salée d'une fontaine que l'ont faisait évaporer au soleil pour avoir sa provisions de sel, les falaises de calcaire et de gypse dont on tirait la chaux et le plâtre, -"un plâtre bien meilleur que celui qui nous vient maintenant de Madrid". Louis Laborde-Balen, 1965

Mais réduire l'intérêt de cette montagne aux pittoresques étrangetés visibles (...) serait trahir la vraie nature de ce massif. Parce que dans ce coin retiré de hautes terres, l'ambiance prévaut toujours sur le paysage. L'obsession de l'eau rare, une communion intime avec la pierre torturée, cette solitude sans partage, voilà qui constitue, au fond, l'attrait réel de ces lieux; voilà aussi les test grâce auxquels la sierra de Guara reconnaîtra les siens! Pierre Minvielle, 1966

Nous nous reposons examinant les lieux. En contrebas, 300 m environs, l'on voit où l'on devine le fond du barranco. Des ramiers que nous envions se poursuivent dans l'étroit couloir de 3 à 4 m de large qui serpente à travers falaises et redents. 100 m plus haut, la cassure s'élargit, d'immenses gradins montent vers nous, par endroit le calcaire gris, bleu ou rouge fait place au vert profond du buis et des lentisques. Au travers surgit une forêt d'aiguilles où les choucas slaloment sans problème. Plus haut, presque à la crête terminale, impassibles, souverains, des couples de vautours ont entrepris une ronde qui va s'élargissant. L'ont resterait là des heures, pas un bruit, pas un cri, si ce n'est de braillards choucas procédant à quelque élection. Nul ne parle, comment dire ce que nous ressentons, décrire ce que nous voyons... Christian Abadie, 1971

Existir en la memoria es una de las formas más poderosas de existencia que conocen los humanos (...) Y ya se sabe que la nostalgia es una expresión suave y resignada del miedo. Sergio del Molino, 2016

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martes, 22 de marzo de 2022

AQUÍ ESTUVIERON AS ESCUELAS

Salvo el recuerdo de quienes las conocieron poco nos queda de lo que fue la Escuela de Rodellar. Permanece el edificio en su estructura exterior, lo que se comprueba en unas pocas fotos antiguas, pero pocas pistas más podemos seguir. La principal es sin duda el dintel de la puerta de entrada, todavía en su sitio.

As Escuelas se encontraban al inicio de la Calle Alta, en el lado que mira a Mascún. En la foto del callejero antiguo la hemos situado en relación con todo el resto de edificios, calles y lugares (ver aquí).

El punto rojo señala el edificio donde se encontraban as Escuelas.
(Fuente ortofoto: aplicación Mapas de Apple, versión 3.0)

Los años han transcurrido y las casas han ido modificándose a su vez:

El punto rojo señala la planta baja del edificio, lugar de as Escuelas.
(Fotos de izda. a dcha.: Briet (Château-Fort de Lourdes), Fondo Compairé (Fototeca Diputación Provincial de Huesca), personal)

Estaban integradas en la casa del Ayuntamiento, ocupando la planta baja del mismo. Desde hace ya tiempo es propiedad particular.

Probablemente por ser hoy en día una vivienda, y por el actual alerillo que lo oculta un poco, la muestra de su pasado pasa desapercibida:

Esta comparativa entre la foto de Briet (Fondo Briet del Château-Fort de Lourdes) de 20 de agosto de 1904 y la actual, muestra alguno de los cambios.
La casa de la derecha es la de as Escuelas y la flecha roja señala el dintel que nos interesa.
El punto azul muestra "a Lastra", superficie rocosa que denomina este lugar en el que se asienta parte de las casas y que hoy en día ha sido (afortunadamente) solo parcialmente ocultada por el nuevo empedrado.
El arco de piedra hace mucho que desapareció. La Campana Santa María, sobreviviente de la Guerra Civil (ver aquí), sigue en su sitio de la iglesia. Debajo de ella luce el bonito ventanal románico, tapiado hasta hace no tantos años.

Y lo dicho, el testimonio de su antiguo uso:

Imagen retocada para resaltar mejor el grabado.

Una sencilla y bonita cenefa enmarca la inscripción:
ESCVELA DE LA (adorno) ISTRVCIÓN PRIMERA
DEL DISTRITO DE RODELLAR ANO DE 1861
Esta piedra tiene su valor y su encanto, pero la pobre escuela debió de ser cosa muy distinta a juzgar por el informe de una visita de inspección que se realizó el 18 de diciembre de 1935. Tan sencillo como claro y sincero:

(Fuente: Museo Pedagógico de Aragón. Consultable aquí y aquí)

Me temo que hoy en día estas sinceridades no se llevan tanto.


sábado, 31 de julio de 2021

VIDA Y MUERTE DE UN PAJAR Y UN CORRAL

El destino de los viejos edificios agrícolas y ganaderos (bordas, pajares, corrales...) suele ser a menudo el mismo: ruina progresiva. En otras entradas de este blog hemos podido comprobar como, ocasionalmente, algunos han sobrevivido al derrumbe reconvirtiéndose en residencias secundarias (Pajar de Lapena, ver aquí), alojamientos turísticos (as Eras -de Cañuto y Lapena-, ver aquí), incluso lugares de diversión (borda d'a era Albás, ver aquí). Sin embargo, no es la norma y son multitud los que se encuentran desde hace tiempo irremisiblemente abandonados a su suerte.
Por regla general todos los edificios tienen una fecha de nacimiento, bien antigua para la mayoría de estas casas del valle. Y si normalmente es difícil de determinar, no menos aleatorio es precisar la de las pequeñas construcciones. Pero en ocasiones sucede la excepción y gracias a dos antiguos fotógrafos, Lucien Briet y Ricardo Compairé, vamos a poder acotar, al menos un poco, el tiempo de vida dos construcciones menores: o Pajar d'o Gorrinero y o Corral d'o Zrujano.

DÓNDE SE ENCUENTRAN
Casa Gorrinero se encuentra bien céntrica en Rodellar, en la antaño llamada a Calle Medio que venía a ser prácticamente la continuación de a Plaza. Ya hace algunos años que sus propietarios son otros y probablemente su nombre corra la suerte del cambio.

El punto rojo señala Casa Gorrinero vista desde o Cantón de Cañuto.

Cerca del pueblo, junto al camino que baja al que fuera el Huerto l'Herrero, se encontraba el Huerto Gorrinero (ver aquí). Pero los de casa levantaron también un pajar, que es el que ahora nos ocupa.

Casa Zrujano, por el contrario, la encontraremos en el otro barrio de Rodellar, el de a Honguera. Tiene una presencia destacada por su frontal y situación.

Casa Zrujano, señalada por la fecha.

Hay que recordar que fue aquí donde se alojo Lucien Briet desde su primera visita en 1904:
"La casa en que estábamos instalados no se encontraba en el pueblo propiamente dicho. Formaba parte del barrio de la Honguera. Pertenecía a don Antonio Mora, quien, a más de su oficio de posadero, tenía en ocasiones la profesión de cirujano."
Lucien Briet. Bellezas del Alto Aragón. Diputación Provincial de Huesca. 1913
El edificio que nos interesa lo levantaron prácticamente delante de casa, un corral.

Ambas casas, el pajar y el corral se sitúan en la entrada que dedicamos al viejo callejero de Rodellar (ver aquí).

CICLO DE VIDA
Pues bien, ambos, pajar y corral, fueron construidos muy cercanos en el tiempo pero sus destinos no han corrido parejos. Vamos a comprobarlo.
Tres fotografías muy similares para registrar lo sucedido:

Lucien Briet. 20 de agosto de 1904
Este era el aspecto del lugar cuando llegó Briet por primera vez.

Ricardo Compairé. Ca. 1926-1936
Pocas décadas más tarde y ya vemos el mismo escenario con dos novedades: o Pajar d'o Gorrinero y o Corral d'o Zrujano están construidos y con muy buen aspecto. El señor Pío Ballarín, paraguas bajo el brazo, observa.

11 de abril de 2021
El pajar derruido y el corral es una pequeña vivienda

Repetimos otra secuencia de imágenes, esta vez desde en frente de las anteriores:

Lucien Briet. 20 de agosto de 1904
Casa Zrujano destaca en un entorno sobrio y despejado.

25 de enero de 2009
Casa Zrujano aparece exteriormente bastante similar a la que conoció Briet. El entorno no tanto y su pajar, que ya veíamos en la foto de Compairé, ha devenido en pequeña vivienda.

Según nos muestra Briet, preciso en sus anotaciones, pajar y corral debieron edificarse con posterioridad a 1904. Desgraciadamente Compairé no fechaba sus fotografías y tan solo cabe conjeturar un margen temporal como más probable, ya instalado en Huesca con su familia y con anterioridad a la Guerra Civil: entre 1926 y 1936.
Difícil poder saber algo más para afinar las fechas. Quienes vivieron en ambas casas, Gorrinero y Zrujano, son ya parte de la historia pues ambas fueron vendidas y sus descendientes emigrados. Quizá otra fotografía de Compairé, ya conocida y publicada, en la que figuran cuatro mujeres mayores pueda revelarnos algún detalle identificando quienes son y sabiendo algo de sus vidas. En ello estamos y tratamos de averiguar. De momento dejamos aquí constancia evidente del paso de los años.

Despidámonos con una imagen actual de todos ellos:




miércoles, 16 de junio de 2021

NAYA. Nueve corrales

En una entrada anterior (ver aquí) ya hemos explicado algo de los antiguos corrales de Naya. Ahora vamos a retomar el tema señalando todos los que allí se encontraban y poniendo en orden el nombre de los mismos.

Dónde se encuentra Naya
Naya es un amplio lugar de la margen derecha del río Alcanadre, al sur de Pedruel y casi al final del propiamente hablando Valle de Rodellar.

El óvalo rojo señala Naya.
(Fuente mapa: IGN, serie MTN50, hoja 249 Alquézar, 2ª edición, 2012)

Aquí domina una peña prominente y muy característica, visible desde muchos lugares del valle: la Peña o Castillo, también llamada simplemente Castillo Naya (ver aquí).
Hasta Naya se iba antiguamente por el Camino as Valles, el cual al pasar por a Lometa Morgüeño se dividía en dos: el Camino d'Arriba y el Camino d'Abajo. Dejaremos para otra ocasión todo lo concerniente a esta vieja vía de comunicación, ahora tan solo la tendremos en cuenta para situar y poner en relación los corrales.

Los corrales
Son 9 los que se reparten por esta zona (esta numeración se repite en todas las imágenes y mapas que siguen):
  • 1. Corral de Cosme
  • 2. Corral d'a Solana
  • 3. Corral d'o Castillo
  • 4. Corral d'Úrbez
  • 5. Corral d'Alpín
  • 6. Corral d'Oliván
  • 7. Corral de Narciso
  • 8. Corral d'Antón
  • 9. Corral de Viñuales
Vamos a situarlos en tres ortofotos, una minuta cartográfica de 1928 y tres mapas.

Las ortofotos siguen una secuencia de años (1956-1997-actual) que permiten muy bien constatar el irremisible deterioro y la evolución del terreno con el paso del tiempo:

Los números en rojo se remiten al listado de corrales.
Flecha rosa: a Portellada. Punto rosa: Castillo Naya/Peña o Castillo. Dobles flechas naranjas: Camino d'Arriba d'as Valles. Doble flecha azul: Camino d'Abajo d'as Valles.

Y así es. A la vista de estas imágenes queda patente como un terreno perfectamente humanizado y cuidado se pierde en favor de la vegetación al cesar el uso que lo mantenía.
En las ortofotos se pueden observar los corrales y su evolución a lo largo de los años, pero cosa distinta es lo referente a su registro en los mapas, como vamos a ver.

La minuta, dibujada a mano en 1928, preparaba el primer mapa topográfico (que luego veremos):

Lo recogido en este apunte serviría de base informativa para toda la cartografía que vendría después. Hay diferencias respecto a lo que sabemos a día de hoy:
El Corral de Cosme (1) aparece como "Paridera de Mariana la Pastora".
El Corral d'Úrbez (4) figura como "P(aridera) de Orbe".
El Corral de Viñuales (9) aparece muy desplazado (casi junto al de Úrbez) y nombrado como "Paridera de P. Oliván".
El Corral d'Alpín (5) aparece como "Paridera de Alpín".
El Corral d'Oliván (6) figura como "Paridera de Cosme".
El Corral de Narciso (7) aparece como "Paridera de Narciso".
El Corral d'Antón (8) figura como "Paridera de Antón".
El único camino que aparece dibujado es el Camino d'Arriba d'as Valles y no figura la Peña o Castillo (que sí aparecería lógicamente en la altimetría que completaba esta minuta de planimetría).
La Fuente Xuncar aparece nombrada como "Fuente Escartín" y la totalidad del barranco coge equivocadamente este nombre (en realidad aguas arriba de la fuente se llama Barranco as Nugueras y aguas abajo Barranco Xuncar). Así mismo el Barranco a Güega figura erróneamente como "Barranco de Naya".

Respecto a los mapas hemos escogido una secuencia de tres: la primera y segunda edición a escala 1:50000 y la tercera de la escala 1:25000:

(Fuente: Instituto Geográfico Catastral y de Estadística, 1:50.000, hoja 249-Alquézar, 1ª edición, 1934)
Lo único que figura (y tan solo dibujado, no nombrado) es el Corral de Cosme (1) y el Camino d'Arriba d'as Valles (doble flecha naranja). La Peña o Castillo se individualiza por las curvas de nivel y su cota altimétrica: 841.
(Fuente: Instituto Geográfico y Catastral, 1:50.000, hoja 249-Alquézar, 2ª edición, 1952)
La siguiente vez que se publica añade algo de información, según lo recogido en la minuta más arriba mencionada y repitiendo por lo tanto las divergencias que hemos señalado. En esta ocasión, además de la cota de la Peña o Castillo se señala la de a Portellada: 814.
(Fuente: IGN, serie MTN25, hoja 249-III Labata, 3ª edición, 2014)
Se trata de un mapa ya moderno y a mejor escala. Mejor dibujado, pero no mejor informado. Algunos corrales desaparecen, alguno ve su nombre desplazado, otros siguen sin figurar, la Peña o Castillo/Castillo Naya aparece por fin escrita, de los caminos ya no queda testimonio y sí de las actuales pistas, la fuente sigue nombrándose como "de Escartín"...

Todo esto es moneda corriente en la cartografía, al menos en la "micro-cartografía", en la información de las pequeñas cosas. Lo que se escribió una vez se hereda y repite sin (apenas) revisar.

EL PASO DE LOS AÑOS
Vamos a detenernos, solo un poco, en el envejecimiento de estos corrales que tantas cosas podrían contar.

Corral de Cosme (1)
Es el que hemos visto escrito primero como 'Paridera de Mariana la Pastora' y más tarde como 'Paridera de la Pastora'. Pero su nombre lo toma de la casa homónima de Pedruel.

Sus restos aún se distinguen entre el arbolado. Esta evidente masa de vegetación lo mantiene oculto y separa del Camino d'Arriba d'as Valles, parcialmente recuperado hoy en día y cuyo trazado se distingue a la derecha del centro de la imagen.
(Fuente ortofoto: aplicación Mapas de Apple, versión 3.0)

Corral d'a Solana (2) y Corral d'o Castillo (3)
Muy curiosos y de ambiente casi rupestre, ya los hemos señalado en una entrada anterior (ver aquí). Sin embargo, ya lo hemos visto, no figuran en los mapas.

Estos son y así se sitúan.
El Corral d'a Solana en realidad son varios que se alinean por la base de la peña y que son propiedad de Casa Viñuales de Pedruel. El que aquí mostramos, muy derruido, tiene el interés de albergar la Fuente a Pila que recogía pacientemente el goteo del agua que manaba del techo bajo, pequeñito caudal en la actualidad ya desaparecido.
Y este es el Corral d'o Castillo cuyas piedras, alguna tan bien talladas como sillares, llevan a pensar en el por qué del nombre de la peña bajo la cual se cobija.

De ambos corrales podemos ver más fotografías en la otra entrada de este blog ya mencionada (ver aquí).

Corral d'Úrbez (4)
Más abajo y en la prolongación de la Peña o Castillo se encontraba este corral por cuyas inmediaciones pasaba el Camino d'Arriba d'as Valles.
Veamos este y los anteriores en la secuencia de fotos aéreas:

Ortofoto de 1956
Ortofoto de 1997
Ortofoto actual
La Peña o Castillo (punto rosa) y a Portellada (flecha rosa) permanecen inalterables, simplemente se ve crecer su contada vegetación cimera. Respecto a los corrales d'a Solana y d'o Castillo se llega a apreciar su progresivo deterioro así como el de su entorno. El Corral d'Urbez va convirtiéndose año tras año en un montón de piedras. El Camino d'Arriba d'as Valles (doble flecha naranja en la foto de 1956) acaba siendo engullido por el arbolado.

Corral d'Alpín (5)
Este, propiedad de la casa homónima de Santo Tornil (actualmente 'San Saturnino') es el que menos ha sufrido el paso del tiempo. Si acudimos a la misma secuencia de ortofotos apenas distinguiremos cambios muy significativos (a esta escala, claro):

Año 1956
Año 1997
Actualidad
El Corral d'Alpín (5) parece haber cambiado muy poco. En las imágenes se ven algunos de los otros corrales, los cuales y su entorno sí acusan los años transcurridos.
Veámoslo de cerca:


El Corral d'Alpín el 25 de diciembre de 2008

El Corral d'Alpín el 19 de enero de 2014

Aunque más despacio, este corral también sigue el mismo curso de los otros...

Corral d'Oliván (6)
De menor entidad, se encuentra en una fajeta de la margen izquierda del barranco contiguo. En las ortofotos del corral anterior se le sigue la pista, hoy escondido por la vegetación.
Se localiza prácticamente a la altura de la Fuente Xuncar, que divide y renombra el barranco tal y como hemos indicado más arriba al explicar la correspondiente minuta cartográfica.
Toma su denominación por ser propiedad de la casa de mismo nombre de Pedruel.

Corral de Narciso (7) y Corral d'Antón (8)
El entorno de estos es particularmente interesante por lo que nos muestran de su pasado los restos que quedan de piedra seca.
Una vez más, los nombres se corresponden con las respectivas casas propietarias de Pedruel.
Empecemos por la secuencia de ortofotos:

Año 1956
Año 1997
Actualidad

Por las cercanías del Corral d'Antón pasaba el Camino d'Abajo d'as Valles (doble flecha azul), como se comprueba claramente en la imagen de 1956 y que apenas se distingue en la de 1997 para desaparecer en la actualidad. Pero sí podemos ver todavía el desvío, bien custodiado por muros (doble flecha roja), que conducía a estos corrales.

En primer término el muro que defiende el Corral de Narciso, al fondo la notable carrasca que cobija el Corral d'Antón, entre ambos la esplanada (menguada a día de hoy) que los separa y que recibía el desvío del camino.

Del Corral de Narciso tan solo vamos a poder ver los restos de sus paredes y algunos de los muros de su entorno:

El propio corral.
Las fajetas y muros del lado oeste del corral.

Bien poco podremos encontrar del Corral d'Antón:

Un amontonamiento de piedras, es todo lo que queda. Aquello que fue lo deduciremos de las ortofotos de 1956 y 1997.

Corral de Viñuales (9)
De nuevo propiedad de esta casa de Pedruel, como el ya mencionado Corral d'a Solana e igual de derruido.

Aunque muy cerca de la actual pista, se encuentra disimulado en un claro del carrascal.


Y así queda todo a día de hoy. Piedras que se desmoronan y van perdiendo su presencia como estructuras que fueron. Quedarán como el Corral d'Antón: un irregular campo de piedras. Luego, el matorral irá recubriendo lo que quede de todo aquello que fue.
Por no hablar de quienes allí hicieron parte de sus vidas, y de aquellos animales que por allí aguardaron el paso de los años que les tocó vivir.
Justo quedan los nombres, mientras los sepamos conservar.

martes, 28 de abril de 2020

PILA. El lugar y la palabra

Con no poca frecuencia, los trabajos de toponimia centran mayormente su interés en el significado y origen de la palabra. Y no pocas veces resulta difícil (o imposible) identificar bien el término con el lugar. Digamos que abundan los listados pero se descuida (pierde) su localización. El interés lingüístico es evidente pero parece que la toponimia sea más cosa de silla y mesa que de botas y mochila.
El toponimista es serio con su trabajo, son muchas horas de dedicación además de una cabeza bien amueblada para relacionarlo todo.
Pero, de igual manera, andar arriba y abajo por el monte buscando al respecto, soluciona o muestra información pertinente.

'Pila' nos puede servir de ejemplo.

Pila es un topónimo que en el Valle de Rodellar aparece en cuatro lugares, todos ellos muy próximos y perfectamente relacionados: una fuente, un barranco, una roca y una caseta. En nuestra opinión es el manantial el que está en el origen de todo ello.

'PILA' EN LA BIBLIOGRAFÍA
Las primera referencias escritas se deben a Jesús Vázquez, quien en realidad no la recoge tal cual sino en su forma de diminutivo:


Vázquez, J. (1975-1977). "Toponimia de Rodellar". Argensola, 79-84, pp. 135-140.


Vázquez, J. (1985). "Toponimia de Rodellar". En: Alvar, M. (Dr.), Archivo de Filología Aragonesa XXXVI-XXXVII. Zaragoza: Institución Fernando el Católico. pp. 623-665.

Efectivamente, el término que recoge es 'Piliacha' y 'Pila' solo aparece como topónimo foráneo (documentado para la ocasión en Borja) con el que lo relaciona. Además, tampoco se indica a qué posible lugar o accidente geográfico se refiere. Cabe preguntarse si en realidad se trata de un nombre de lugar distinto del que nos ocupa.

Con posterioridad, es el estudioso francés Robert Aymard quien, además de recoger el topónimo tal cual se conoce en el valle de Rodellar, le atribuye también una entidad geográfica:


Aymard, R. (2002). "Hydronymie pyrénéenne". Nouvelle revue d'onomastique, 39-40, pp. 153-192.
(Consultable aquí)


Aymard, R. (2004). "L'Aragon, berceau de l'hydronymie ibéro-pyrénéenne". Alazet, 16, pp. 23-66.
(Consultable aquí)

En ambos artículos solo lo relaciona con el lugar del barranco, pero el significado de "pila" como "abrevadero" no casa muy bien con el mismo. Como luego veremos, es otro quien parece justificar mejor la denominación.

LOS LUGARES
Empezemos por un primer plano de la zona:


Así se ve todo el conjunto desde el borde de la carretera actual.

Pero es más esclerecedor mediante estas dos ortofotos, especialmente la más antigua:



El Barranco Pila estaba (ver aquí) cultivado por completo y la alargada sucesión de fajetas escalonadas a lo largo de la vaguada eran trabajadas por Casa Antón de Cheto. Como ayuda para la labor había una caseta en lo alto de la margen derecha y que todavía hoy se mantiene en progresivo deterioro: la Caseta Pila.
Un poco más arriba y en esta misma vertiente encontramos una piedra característica con una pequeña pared de piedra seca: o Bozo Pila (ver aquí y aquí).
Y ahora llegamos al manantial: la Fuente Pila. Mana ya dentro del barranco, en su lateral derecho y poco más abajo de la Caseta Pila (por detrás de ella pasa la senda de acceso). Es fuente permanente y su agua goza de buena consideración (todos los mayores de Rodellar han seguido viniendo hasta aquí a buscar agua, prefiriéndola al agua corriente del grifo):



Tanto donde mana como su base, están arreglados para facilitar la recogida de agua, pero el entorno lo estaba antaño todavía más. La razón estriba en la existencia en sus proximidades de una fresquera que recogía el agua que hasta ella se desviaba. Recordemos que, en este caso, se decía fresquera al pozo donde se almacenaba el agua de las fuentes que se empleaba para regar y que solían tener forma cuadrada y estar hechas de pared de piedra seca.

Como decíamos al principio, la existencia de la fuente parece estar en el origen del topónimo como muestra su acondicionamiento para beber, recoger y desviar su caudal. El barranco recibe su nombre como resultado humanizado de la oportunidad que brinda la fuente. Respecto a la caseta y la roca derivan de su relación con el lugar.

Siempre me digo lo mismo, en esencia la razón de ser del topónimo se encuentra en el lugar que nombra.