LAS RUTAS DEL SILENCIO

Un tournant a été marqué dans un monde qui meurt... Et cette impression d'une civilisation originale qui s'éteint dans le grand creuset aveugle de la vie moderne, nous la retrouvons à chaque pas... Hier notre guide nous a montré dans le ravin de Barrasil une multitude de champs de blé grands comme de mouchoirs de poche; les paysans les ont patiemment taillés sur la pente abrupte désempierrée, défrichée, au prix souvent d'une heure de marche; il fallait cela pour nourrir des villages surpeuplés. Mais d'année en année la jeunesse s'en va, attirée par le développement industriel de Lérida et de Barcelone. Et les champs suspendus retombent en friche... Abandonnée aussi l'eau salée d'une fontaine que l'ont faisait évaporer au soleil pour avoir sa provisions de sel, les falaises de calcaire et de gypse dont on tirait la chaux et le plâtre, -"un plâtre bien meilleur que celui qui nous vient maintenant de Madrid". Louis Laborde-Balen, 1965

Mais réduire l'intérêt de cette montagne aux pittoresques étrangetés visibles (...) serait trahir la vraie nature de ce massif. Parce que dans ce coin retiré de hautes terres, l'ambiance prévaut toujours sur le paysage. L'obsession de l'eau rare, une communion intime avec la pierre torturée, cette solitude sans partage, voilà qui constitue, au fond, l'attrait réel de ces lieux; voilà aussi les test grâce auxquels la sierra de Guara reconnaîtra les siens! Pierre Minvielle, 1966

Nous nous reposons examinant les lieux. En contrebas, 300 m environs, l'on voit où l'on devine le fond du barranco. Des ramiers que nous envions se poursuivent dans l'étroit couloir de 3 à 4 m de large qui serpente à travers falaises et redents. 100 m plus haut, la cassure s'élargit, d'immenses gradins montent vers nous, par endroit le calcaire gris, bleu ou rouge fait place au vert profond du buis et des lentisques. Au travers surgit une forêt d'aiguilles où les choucas slaloment sans problème. Plus haut, presque à la crête terminale, impassibles, souverains, des couples de vautours ont entrepris une ronde qui va s'élargissant. L'ont resterait là des heures, pas un bruit, pas un cri, si ce n'est de braillards choucas procédant à quelque élection. Nul ne parle, comment dire ce que nous ressentons, décrire ce que nous voyons... Christian Abadie, 1971

Existir en la memoria es una de las formas más poderosas de existencia que conocen los humanos (...) Y ya se sabe que la nostalgia es una expresión suave y resignada del miedo. Sergio del Molino, 2016

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martes, 3 de febrero de 2026

DONDE LOS LOBOS

En otro tiempo también hubo lobos en el Valle de Rodellar y podemos rastrear su pasado en varios lugares de la geografía del valle, ya sea en topónimos o en la memoria oral.

TOPÓNIMOS
1: Costera os Lobos. 2: Cueva os Lobos.
3: Loma Lupera. 4: Vallón d'a Lupera y Campos d'a Lupera. 5: localización del Corral d'a Lupera, Caseta d'a Lupera y Balsa d'a Lupera.
6: Fajana a Lupera. 7: Puntal d'o Bural d'a Lupera. 8: Bural d'a Lupera.
UN TOPÓNIMO DE ETIMOLOGÍA DUDOSA
1: Lobartas. 2: Campos de Lobartas. 3: Paco Lobartas.
UN LUGAR CON RECUERDO
1: Peña San Martín.

(Fuente mapa: IGN, Mapas a la Carta)

TOPÓNIMOS
Tres zonas, una en cada ámbito de los tres ríos del valle, hacen referencia indudable a este animal.

RÍO ALCANADRE
En lo alto de su margen derecha encontramos dos lugares muy próximos entre sí:

En el centro vemos el río Alcanadre a su paso por a Chasa (ver aquí).

La Costera os Lobos ya la hemos recogido en una ficha (ver aquí y en la página "Atlas de Toponimia").

Nos detendremos aquí en la Cueva os Lobos (también podemos ver su ficha aquí):

La Cueva os Lobos se encuentra mirando al río en medio del acantilado de la Peña Castillazuala (ver aquí). Domina a Chasa desde lo alto y es bien visible desde lejos en muchos puntos del valle.

La cavidad propiamente dicha se encuentra en el extremo oriental de la gran cornisa que corta horizontalmente el acantilado de la Peña Castillazuala (ver aquí). Solo es accesible por una cornisa de su lado Este, lo que fue aprovechado antiguamente para guardar ganado.

La Cueva os Lobos (rectángulo naranja). Los bloques de piedra permitían cerrar fácilmente su acceso.
La Cueva os Lobos desde su entrada. La flecha roja señala su extremo occidental, lugar donde la cornisa se estrangula y se escalona dificultando considerablemente su continuación.

Evidentemente este amplio abrigo era un lugar bien útil para mantener al ganado a salvo de los lobos, de ahí su nombre.

La cornisa de la cueva vista desde su estrangulamiento.
La parte central y mas espaciosa de la cueva. La proliferación de vegetación denota su pasado pastoril.

RÍO MASCÚN
Tributario del Barranco d'Otín (ver aquí) justo antes de que este se descuelgue al interior de Mascún, una suave vallonada desciende desde las inmediaciones del conocido dolmen de Losa Mora (ver aquí). Se trata del Vallón d'a Lupera (ver su ficha aquí).
La margen izquierda de este vallecito está delimitada en su primera mitad por un redondeado cordal llamado a Loma Lupera, al que le sigue el Tozal de Purnas (ver aquí). Su denominación, transformada en "Sierra Lupera", se atribuye erróneamente en la gran mayoría de las publicaciones a lo alto de la margen derecha del río Alcanadre donde se encuentran Santa Marina, os Cuas y Peña Ruaba (ver aquí).

La línea roja recorre el Vallón d'a Lupera, el círculo rojo señala el Corral d'a Lupera, la flecha azul sitúa la Balsa d'a Lupera, el círculo naranja el dolmen de Losa Mora y el círculo rosa el Barrio Alto d'Otín.
En primer plano se ve bien el camino que lleva a Nasarre asi como el desvío que cruza Loma Lupera (el lugar por donde lo cruza se llama a Ralleta, ver aquí).

Los aterrazamientos que se ven en la foto corresponden a los antiguos Campos d'a Lupera. Se extendían a lo largo de casi todo su recorrido de tal manera que los situados en la mitad superior pertenecían a Casa Español de Nasarre y los de la mitad inferior a dos casas de Otín, la primera parte a Casa Cebollero y la que finalizaba en el camino de Otín a Rodellar a Casa o Piquero.
Ya hace tiempo que fueron abandonados pero se observan bien en la ortofoto de 1956:

Líneas rojas: Campos d'a Lupera (1 mitad superior y 2 mitad inferior).
Círculo rojo: Corral d'a Lupera. Línea rosa: a Loma Lupera. Punto rosa: Tozal de Purnas. Doble flecha azul: Barranco d'Otín. Círculo morado: Caxigar d'Otín. Círculo verde: Losa Mora.
La doble flecha naranja 1 señala el camino a Nasarre, la 2 el que conduce a la Pardina de Bellanuga, el 3 el que lleva a Otín (ver aquí) y el 4 el conocido camino de Otín a Rodellar por a Costera d'Otín (ver aquí y aquí).

(Fuente ortofoto: https://fototeca.cnig.es/fototeca/, vuelo americano de 1956)

Junto a los campos de Casa Español y cerca del camino que cruza Loma Lupera por a Ralleta, todavía pueden verse los restos de lo que fue el Corral d'a Lupera y la cercana Balsa d'a Lupera:

La doble flecha roja señala los Campos d'a Lupera de Casa Español, el círculo rojo el Corral d'a Lupera y el círculo naranja la Balsa d'a Lupera tal y como estaban el 30 de diciembre de 2012. La letra a muestra el camino mencionado.

El Corral d'a Lupera y la Balsa d'a Lupera eran también propiedad de Casa Español de Nasarre. La balsa era utilizada para abrevar los animales de esta casa que trabajaban en los campos contiguos, aunque también acudía el ganado que se encontraba por la zona (Campiello por ejemplo, ver aquí).

El Corral d'a Lupera el 20 de enero de 2008.

Hay que recordar que el Vallón d'a Lupera, justo antes de desembocar en el Barranco d'Otín, presenta un alargado abrigo llamado a Espluca en el que, además de cobijarse ocasionalmente ganado, ofrecía también terreno para unos pocos huertos que aprovechaban tres casas de Otín (o Piquero, Bellosta y Cebollero). Cueva y huertos fueron inmortalizados por Lucien Briet en un foto que tomó el 17 de octubre de 1908 (ver todo ello aquí).

RÍO BALCEZ
No es de extrañar que un territorio tan grande como este fuera también lugar de lobos y así lo recoge, de nuevo con la denominación de Lupera, la toponimia de una zona determinada. Ya la hemos reseñado en una entrada anterior (ver aquí). Recordaremos ahora el sitio, con los tres topónimos que le hacen referencia, en la siguiente fotografía:

1: Canal d'a Luanga. 2: Barranco Sallán. 3: Canal a Cerollera. Flecha rosa: Bajador d'a Luanga. Flecha roja: Corral d'a Luanga. Óvalo rojo: Paco a Luanga. Círculo rojo: Peñón d'Esmolar/Puntal d'a Esmoladera. Línea roja: Cantera a Esmoladera. Flecha naranja: Corral de Paco. Línea naranja: Fajana Ferrero. Línea rosa: Fajana a Lupera. Líneas verdes: Verdoled. Líneas azules: Fajanas Pendientes.

UN TOPÓNIMO DE ETIMOLOGÍA DUDOSA
Asi como la palabra "lupera" hace referencia indudable al lobo, no parece guardar la misma relación otro topónimo que a primera vista se diría tenerlo. Se trata de Lobartas.


Ya lo hemos presentado anteriormente en la página del 'Atlas de Toponimia' (ver aquí y aquí). Allí también hemos visto como esa misma palabra se utiliza en el paco occidental de este lugar: el Paco Lobartas. Y también que se aplica a la sucesión de antiguos campos y fajetas que bordean su escarpe con el Barranco Mascún: los Campos de Lobartas (ver aquí).

Efectivamente, Jesús Vázquez (ver página 'Documentación'), en sus trabajo de 1985 sobre la toponimia del valle, muestra claramente la etimología de 'lupera':
Lupera. Formado, con adición del sufijo -era, sobre la voz antigua lupo 'lobo' del lat. LUPUM (DCECH, s.v. lobo)
El mismo autor indica en otro artículo (Vázquez, 1979) que respecto al sufijo '-era' este procede del latín -ARIU y fue utilizado para formar sustantivos (en este caso se entiende referido a lugares).

En cambio, para Lobartas, y según el mismo autor (Vázquez, 1975-1977 y 1985), la posible etimología permanece incierta y la incluye en el apartado de "procedencia dudosa o desconocida". Además, anota:
(...) bases opacas, ya en su significado, que han dado origen a topónimos como Arasbas, Arángol, Barrasil, Carruesco, Chasa, Lobartas, Mascún, etc. Algunos de estos últimos son explicables por el vasco actual, por lo que se podría sospechar que la primitiva lengua pirenaica, de la que el vasco ha sido el único superviviente, alcanzó también esta zona.

UN LUGAR CON RECUERDO
A veces la presencia de lobos no genera un nombre de lugar pero sí permanece en la memoria. A modo de ejemplo, es el caso de la Peña San Martín, en la zona de cabecera del barranco de mismo nombre y no lejos de la línea de cresta del Cerro Balcez.

La doble flecha azul indica el Barranco San Martín, el círculo blanco la población de Rodellar y el punto naranja Lobartas (que hemos mencionado antes).

Este característico acantilado ya lo hemos reseñado en el Atlas de Toponimia (ver aquí). Y es precisamente el ámbito de esta peña uno de los lugares donde antiguamente se encamaban los lobos antes de su extinción en el Valle de Rodellar en la primera mitad del siglo XX.



sábado, 6 de diciembre de 2025

UNA CASA CON DOS MONTAÑAS Y UNA CUEVA

No es la primera vez que vemos como una casa da nombre a los terrenos que le son propiedad. Es relativamente frecuente en los campos, en ocasiones incluso en aquellos (muy) alejados de las poblaciones, aunque a veces no es así y entonces tienen una denominación que puede perderse en los misterios de la etimología. También lo encontraremos en algunas cuevas y abrigos, pero ya es más raro en lo concerniente a las montañas.

Y es así que, Casa Purnas, del Barrio Bajo d'Otín (ver su situación aquí), podía presumir de tener una cueva y dos montañas.

El recuadro 1 sitúa el Puyal de Letosa. El recuadro 2 delimita el Puyal d'Otín, que engloba varios lugares y entre ellos o Yerbazal (óvalo azul), el Puyal de Purnas (círculo rojo 1) y el Puyal de Cebollero (círculo rosa). El punto rosa señala el Tozal Blanco, la doble línea rosa o Puyalón, el óvalo naranja 1 el Barrio Bajo d'Otín y el número 2 el Barrio Alto d'Otín. El óvalo rojo 2 sitúa el Tozal de Purnas, la flecha roja la Cueva Purnas. La doble flecha azul 1 señala el camino (ver aquí) que de Otín lleva a Losa Mora y la número 2 el que conduce a Rodellar por a Costera d'Otín.
(Fuente ortofoto: aplicación Mapas de Apple, versión 3.0)

Ambas montañas, el Puyal de Purnas y el Tozal de Purnas, ya las hemos referenciado anteriormente (ver aquí). Nos detendremos ahora en la cueva.

El óvalo rojo sitúa la Cueva Purnas. A la derecha se ven bien lo que queda de las casas del Barrio Bajo d'Otín y entre ellas Casa Purnas (óvalo rosa). La linea azul sitúa el Barranco d'Otín y la azul discontínua el Barranco Bellanuga. El número naranja 1 señala a Bordeta de Tejedor y el 2 o Pajar de Tejedor (ver ambos aquí).
(Fuente ortofoto: aplicación Mapas de Apple, versión 3.0)

La Cueva Purnas se encuentra cerca de casa, al pie de una "ralleta" (escarpe rocoso alargado) de poca altura:

El recuadro rojo sitúa el alargado abrigo de la Cueva Purnas. La flecha rosa señala a Bordeta de Tejedor.

Como tantas otras cuevas ésta también tenía su corral, en la que encerraban ganado los de casa. El cierre de piedra seca se distingue claramente en la foto anterior, en el extremo derecho.

El corral por su lado oeste, desde encima de la "ralleta". La doble flecha roja recorre la zona donde se encuentra la cueva (corral incluido, se ve bien el cierre de piedra seca). El óvalo naranja muestra el Barrio Bajo d'Otín y la flecha naranja señala el campanario de la iglesia (situada en el Barrio Alto). Se observan o Pajar de Tejedor (a) y a Bordeta de Tejedor (b). La doble flecha rosa sigue el camino que de Otín lleva a Losa Mora.

El corral por su lado este, desde la ladera. Se ve claramente el abrigo que configura la Cueva Purnas.

Más al sur, al otro lado del Barrio Alto d'Otín y casi en la desembocadura del Vallón d'a Lupera en el Barranco d'Otín, existe otra cueva de este mismo estilo. Se trata de a Espluca, abrigo inmortalizado por una foto de Briet tomada el lejano 17 de octubre de 1908 (ver aquí). Menos suerte ha corrido la Cueva Purnas, mucho más discreta y en un lugar sin la espectacularidad de la otra.


martes, 20 de mayo de 2025

MELONERA Y CORTIBIELLA

Melonera y Cortibiella se encuentran entre as Almunias y Rodellar, en la base de la amplia ladera que baja del Cerro Balcez. Ambos, al igual que otros, nombran varios lugares del terreno cuya proximidad motiva el uso del mismo topónimo: un barranco y una cueva, una ladera y otra cueva.

1: Vallón d'as Mallatas Altas. 2: Barranco Laco Sabina. 3: Vallón d'as Bachellas. 4: Barranco Melonera.
Flecha rosa: Cueva as Bachellas: Flecha naranja: Cueva Melonera. Flecha roja: Cueva Cortibiella.
Óvalo rojo: Cortibiella.

(Fuente ortofoto: aplicación Mapas de Apple, versión 3.0)
Flecha negra: Cueva as Bachellas. Flecha rosa: Cueva Melonera. Flecha roja: Cueva Cortibiella.
(Fuente mapa: https://www.ign.es/iberpix/visor)

a: Tozal Redondo. b: l'Espeso.
Punto marrón: Loma as Mallatas Altas. Línea naranja: Vallón d'as Mallatas Altas. Línea rosa: Vallón d'as Bachellas. Recuadro lavanda: Cueva as Bachellas. Recuadro naranja: Lastra Glarima. Punto marrón: Loma as Mallatas AltasPunto lavanda: Loma Laco Sabina. Punto rosa: Ralla Laco Sabina. Línea amarilla: Barranco Laco Sabina. Línea azul: Barranco Melonera. Recuadro azul: Cueva Melonera. Recuadro violeta: Cortibiella. Flecha roja: Cueva Cortibiella.

Veamos los cambios producidos a lo largo del tiempo:

Izquierda: vuelo americano de 1956-1957. Derecha: ortofoto reciente.
Flecha roja: Cueva as Bachellas. Flecha rosa: Cueva Melonera. Flecha naranja: Cueva Cortibiella.
Doble flecha violeta: Vallón d'as Bachellas. Línea discontínua azul: Barranco Laco Sabina. Línea discontínua rosa: Barranco Melonera.
Recuadro naranja: Cortibiella.

(Fuente ortofotos: IGN, comparador PNOA)

CORTIBIELLA. Lugar y cueva.
Cuando recorremos el viejo camino de Rodellar a as Almunias pasamos muy cerca de Cortibiella. La Cueva Cortibiella está más escondida.

Cortibiella
De una manera general, Cortibiella es el terreno que se extiende a ambos lados (más por el sur que por el norte) del final del Barranco Melonera. Desde hace mucho, tal y como se ve en las fotos anteriores, este lugar está ocupado por un quejigar mucho más espeso de lo que fue.
Tradicionalmente ha sido finca propiedad de Casa Ortas de Rodellar y limitaba por el sur con a Costera d'Albás de la que lo separaba un muro de piedra seca. Entre el arbolado todavía se observan restos de antiguos aterrazamientos lo que denota que pudo ser cultivada hace tiempo o que el terreno fue asi sustentado para contener la tierra.

Una de las paredes de piedra seca diseminadas por Cortibiella, tal y como se encontraba el 21 de marzo de 2010.

Cueva Cortibiella
La Cueva Cortibiella se encuentra oculta en la parte superior de Cortibiella y al pie del escarpe rocoso, el mismo que recorre la ladera y cobija también la Cueva as Bachellas (ver aquí y aquí).

Vista del escarpe rocoso desde el Barranco Melonera. El recuadro rojo sitúa el pequeño cierre auxiliar de la Cueva Cortibiella (ver más adelante).

Mucho más discreta que su ilustre vecina, aquí también se encerraba ganado y a tal efecto pueden verse dos cierres independientes de piedra seca. El situado más al sur aprovecha un pequeño entrante con bóveda de escasa altura, al igual que el situado más al norte (pero este todavía más bajo).
Al igual que Cortibiella, ladera que desciende desde la misma entrada de la cueva, es propiedad de Casa Ortas de Rodellar.
Como cueva este lugar nunca ha sido documentado.
Las imágenes que siguen corresponden a la Cueva Cortibiella tal y como se encontraba el 21 de marzo de 2010:


Los dos cierres de la Cueva Cortibiella vistos desde el sur (izquierda) y desde el norte (derecha).

Cierre sur de la Cueva Cortibiella.


Interior del cierre sur de la Cueva Cortibiella.


Cierre norte de la Cueva Cortibiella e interior de la misma.

A poca distancia al norte de estos dos corrales y también en la base del mismo cantil rocoso, se encuentra otro cierre de pared de piedra seca. Este es de dimensiones muy reducidas y posiblemente fue destinado a funciones auxiliares de los dos principales:


El pequeño cierre auxiliar visto por ambos extremos.

Chesus Vázquez en dos de sus artículos sobre la toponimia de Rodellar menciona 'Cortibiella' sin localizar ni detallar su naturaleza. Sin embargo, el de 1985 sí explica su etimología (ver artículos en la página 'Documentación'):


A la vista de este significado parece lógico deducir que el topónimo alude en un principio a la cueva, que es la que contiene el corral, y se aplica por proximidad al terreno inmediato.

En nuestros días, y desde hace tiempo, desaparecido el uso pastoril de la cueva aún se conserva en el catastro el valor agrícola de Cortibiella:

En la imagen superior Cortibiella aparece resaltado en verde y en la inferior delimitada en azul.
La flecha roja señala la Cueva Cortibiella, la flecha azul la Cueva Melonera, la flecha rosa la Cueva as Bachellas, la doble flecha amarilla el Barranco Laco Sabina y la doble flecha naranja el Barranco Melonera.

(Fuente: Sede Electrónica del Catastro)

Llama la atención que la subparcela c, siendo un quejigar bien evidente, aparezca descrita como "cultivo/aprovechamiento FH Haya".

MELONERA. Barranco y cueva
Ya hemos visto que Cortibiella es atravesado por el Barranco Melonera. El topónimo hace referencia a la palabra aragonesa 'melón' que en castellano se dice 'tejón'.
Ni el Barranco Melonera ni la Cueva Melonera han sido documentados anteriormente.

Barranco Melonera
A este barranco le sucede lo mismo que a los demás de esta ladera del Cerro Balcez: va cambiando de nombre a lo largo de su curso. El que le corresponde como Barranco Melonera es el tramo que sigue al de cabecera (llamado Barranco Laco Sabina). Se configura cuando salta la línea de escarpes que ya hemos mencionado y luego discurre ya más suave y cada vez más desdibujado hasta desembocar en el Vallón d'as Bachellas.

Cueva Melonera
Como ya se ve en la foto siguiente, se trata más de un abrigo rocoso que de una cueva propiamente hablando. Es frecuente en la zona, ya lo hemos visto en otras ocasiones.

El abrigo de la Cueva Melonera y detrás la vegetación del Barranco Melonera.

Se abre al cobijo del primer acantilado rocoso que salva el Barranco a Melonera, en su margen derecha.


domingo, 19 de enero de 2025

VIEJOS TESTIMONIOS EN A COSTERA D'OTÍN

La ladera por donde se extiende a Costera d'Otín era monte de este lugar, de ahí su nombre (ver aquí). Y de ahí también que algunas casas tuvieran fincas y se utilizara el terreno. A este respecto hemos dado ya cuenta de unas viejas oliveras de Casa Bellosta de Otín (ver la entrada aquí) Allí mencionábamos que se encuentran junto al conocido camino que de Rodellar sube a Otín, y ya apuntábamos que cada vez se veían menos por el crecimiento de la vegetación. A día de hoy el terreno se ha emboscado todavía más y la cosa se complica progresivamente. Pero estos tres olivos no están solos, y hay más cosas...

Primero vamos a situar lo que nos interesa:

Dos vistas de la parte superior de a Costera d'Otín. Se distingue bien el camino.
En rosa se sitúa el Carrascal de Bellosta, en rojo las fajetas con oliveras, en naranja la cueva de ganado y en azul el abrigo arreglado.

Vamos a comentar ahora estos lugares.

TRES OLIVERAS VISIBLES (y algunas más)
Estas tres oliveras (olivos) se encuentran casi contiguas al camino y la primera referencia antigua al respecto es una fotografía publicada recientemente pero que data de 1970. Bien merece compararla con la actualidad:


Arriba: foto tomada por Adolfo Castán en 1970 (publicada este año en el tomo 2 de los pueblos deshabitados de la Sierra de Guara, ver aquí).
Abajo: imagen del pasado 22 de diciembre de 2024.

Queda más que claro como la vegetación, una vez más, va ocultando (borrando) la historia del pasado.

Estas son las tres oliveras mencionadas, lo que queda de ellas.

Por lo que respecta a la pared de piedra seca que sustenta la fajeta de estos tres olivos, tan clara en la foto de Castán (pero ya en derrumbe en aquellos años), poco y escondido es lo que queda:

Desde cerca es imposible ver el muro, tan solo desde lejos y buscando el lugar puede verse algo de él.
Recuadro rojo: las tres oliveras. Recuadro naranja: parte del muro de piedra seca.
Tres fotografías de lo que queda de esta pared de piedra seca.

Pues bien, sabíamos de estas tres oliveras pero lo cierto es que esta ladera guardaba más. Es difícil distinguir las fajetas de tierra ni se ven estos otros olivos, pero allí se encuentran:

Se ve muy bien el camino que serpentea por a Costera d'Otín, con el fondo del Barranco Mascún a la izquierda.
El recuadro rojo sitúa las tres oliveras que ya hemos mencionado, las flechas rojas señalan la ladera donde se encuentran las fajetas y el resto de los árboles.
Desde lejos, en la otra vertiente del cañón y más o menos en frente, la disposición de las carrascas delatan, con buen ojo, la existencia de las fajetas (recuadro rojo). La doble flecha rosa señala el Carrascal de Bellosta, que luego veremos.

El recuadro rojo señala la zona de las fajetas donde se encontraba el olivar. La doble flecha roja sitúa el Carrascal de Bellosta, que luego veremos.
Se distingue muy bien el camino que remonta a Costera d'Otín, también lo pedregoso que era antaño el cauce del Barranco Mascún y lo poco que es hoy.

(Fuente ortofotos: IGN, comparador PNOA)
Otra comparativa, más de cerca y respecto al mapa topográfico. Se distingue con más claridad el aterrazamiento (recuadro rojo).
(Fuente: IGN, comparador PNOA)

Estas fajetas, al igual que la de los tres olivos anteriores, son estrechas y alargadas, y los árboles se encontraban alineados. Este otro conjunto ha sufrido más el paso del tiempo:

La foto de la izquierda muestra lo estrecho de los aterrazamientos, la de la derecha uno de los muy pocos restos de la vieja sustentación de piedra seca.
Cuatro imágenes para seguir comprobando lo estrecho y desmoronado de las fajetas, asi como algunas de las viejas oliveras ya muertas y resecas.

Todos ellos son los testigos de lo que fue el olivar más alto del Valle de Rodellar, en torno a los 850 msnm según el mapa de más arriba. No es común encontrarlos a esta altitud.
En opinión de quienes los conocieron en aquel otro momento, la sequedad del terreno, el abandono y falta de poda y cuidados, causaron la muerte de estos árboles.

UN CARRASCAL Y UNA CUEVA
Justo por encima de estas viejas fajetas la ladera cambia y vamos a pasar de un uso agrícola a otro ganadero. Nos encontramos en el Carrascal de Bellosta (de nuevo por la casa homónima de Otín):

El Carrascal de Bellosta lo señala la doble flecha rosa. La flecha roja indica dónde se encuentra las tres oliveras que ya hemos visto y el recuadro rojo las fajetas con el resto de olivos. La flecha naranja sitúa la cueva que ahora veremos y la flecha azul el abrigo que veremos después.
(Fuente ortofotos: IGN comparador PNOA)
Este es el Carrascal de Bellosta. La glera discurre limpiamente, sin matorral. A la izquierda, al sol, está la peña donde se encuentra la cueva.

Según nos han contado Juan José Santolaria (casa Cabalero de Otín), Joaquín Javierre (casa Albás de Rodellar) y José Cebollero (casa Ortas de Rodellar), por esta ladera del carrascal circulaba suelto el ganado mientras que los pastores a menudo iban por lo alto del monte. Este antiguo tránsito de animales se comprueba en una bonita cueva situada en este lugar:


Izquierda: justo a la altura de dos pináculos rocosos, el punto débil que los separa se convierte en cueva a la altura del suelo.
Derecha: son dos cavidades pero la superior es inaccesible; el recuadro rojo señala un recinto de piedra seca.
El interior de la cueva tiene cierto volumen y es muy regular en su morfología. El suelo está completamente recubierto de excrementos. En su entrada (a la derecha de la foto) aparece una pequeña construcción de piedra seca que parece ser lo que queda de un resguardo de pastores.

El uso de esta cavidad debe ser bastante antiguo ya que Juan José nunca oyó hablar de ella a los mayores de Otín.

UN ABRIGO ESCONDIDO
Pero aún queda, al menos, otro misterio.
Justo en el extremo sur de las fajetas con olivos un gran bloque desprendido, oculto por las carrascas, guarda una somera construcción:


Una hilera de bloques, algunos de buen tamaño, fueron colocados para ofrecer un estrecho y alargado rellano. Pero ¿para qué?
No sirven para encerrar ganado, no parece lógico que sirvieran para dormir. ¿Quizá sirvieron de arnal? pues lo cierto es que recuerda un poco a otros lugares con este uso y de hecho algunas casas de Otín tuvieron colmenas.
Pero tampoco esta vez nos es dado saber más, el señor Juan José tampoco sabe de este abrigo, presumiblemente bastante viejo.

-----oooo-----

Entre todos estos montes al cobijo de Guara, pocos son los caminos tan conocidos y divulgados como el que discurre por a Costera d'Otín. Frecuentado desde hace siglos por quienes iban y venía de la montaña al llano, fue siempre mencionado y recorrido por aquellos viajeros de finales del siglo XIX y principios del XX que empezaron a dar conocimiento de estos lugares más allá del ámbito local. Todos ellos siempre pusieron la atención en el paisaje tan original como monumental del Barranco Mascún. Ninguno se detuvo, al pasar por aquí, a mencionar otra cosa. Y así ha sucedido hasta nuestros días, con la excepción de las 3 pequeñas oliveras.
Es moneda corriente, lo pequeño, lo de "ir por casa", lo que se encuentra fuera o escondido de la vista, se queda normalmente en la memoria particular y así, con el tiempo, va desapareciendo al hilo de las personas que lo conocían. Todo esto es algo que venimos observando reiteradamente a lo largo de este blog y que volvemos a encontrar en los alrededores de este afamado camino.


ACTUALIZACIÓN (17 febrero 2025)
En dos antiguas fotografías, de dos ilustres viajeros, se vislumbran las fajetas con las oliveras de Casa bellosta:

El recuadro rojo señala las fajetas y el recuadro naranja a Fajeta o Real (de la que hemos dado cuenta en otra entrada, ver aquí). La flecha rosa indica el arranque del Camino a Costera.
Esta fotografía, tomada por el conde Saint-Saud el 18 de junio de 1881, ya la explicamos en una entrada anterior (ver aquí).

(Fuente: BnF Gallica, ver aquí)

Mismos recuadros e indicaciones de la foto anterior.
Imagen tomada por Lucien Briet, muy probablemente el 18 de agosto de 1904.
(Fuente: Fondo Briet, Château-Fort de Lourdes)