LAS RUTAS DEL SILENCIO

Un tournant a été marqué dans un monde qui meurt... Et cette impression d'une civilisation originale qui s'éteint dans le grand creuset aveugle de la vie moderne, nous la retrouvons à chaque pas... Hier notre guide nous a montré dans le ravin de Barrasil une multitude de champs de blé grands comme de mouchoirs de poche; les paysans les ont patiemment taillés sur la pente abrupte désempierrée, défrichée, au prix souvent d'une heure de marche; il fallait cela pour nourrir des villages surpeuplés. Mais d'année en année la jeunesse s'en va, attirée par le développement industriel de Lérida et de Barcelone. Et les champs suspendus retombent en friche... Abandonnée aussi l'eau salée d'une fontaine que l'ont faisait évaporer au soleil pour avoir sa provisions de sel, les falaises de calcaire et de gypse dont on tirait la chaux et le plâtre, -"un plâtre bien meilleur que celui qui nous vient maintenant de Madrid". Louis Laborde-Balen, 1965

Mais réduire l'intérêt de cette montagne aux pittoresques étrangetés visibles (...) serait trahir la vraie nature de ce massif. Parce que dans ce coin retiré de hautes terres, l'ambiance prévaut toujours sur le paysage. L'obsession de l'eau rare, une communion intime avec la pierre torturée, cette solitude sans partage, voilà qui constitue, au fond, l'attrait réel de ces lieux; voilà aussi les test grâce auxquels la sierra de Guara reconnaîtra les siens! Pierre Minvielle, 1966

Nous nous reposons examinant les lieux. En contrebas, 300 m environs, l'on voit où l'on devine le fond du barranco. Des ramiers que nous envions se poursuivent dans l'étroit couloir de 3 à 4 m de large qui serpente à travers falaises et redents. 100 m plus haut, la cassure s'élargit, d'immenses gradins montent vers nous, par endroit le calcaire gris, bleu ou rouge fait place au vert profond du buis et des lentisques. Au travers surgit une forêt d'aiguilles où les choucas slaloment sans problème. Plus haut, presque à la crête terminale, impassibles, souverains, des couples de vautours ont entrepris une ronde qui va s'élargissant. L'ont resterait là des heures, pas un bruit, pas un cri, si ce n'est de braillards choucas procédant à quelque élection. Nul ne parle, comment dire ce que nous ressentons, décrire ce que nous voyons... Christian Abadie, 1971

Existir en la memoria es una de las formas más poderosas de existencia que conocen los humanos (...) Y ya se sabe que la nostalgia es una expresión suave y resignada del miedo. Sergio del Molino, 2016

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martes, 22 de julio de 2025

LUGARES DE LA BARONÍA DE RODELLAR EN EL SIGLO XVII

Gracias a los documentos contenidos en el archivo familiar de la Casa Ducal de Hijar-Aranda sabemos cuales eran las poblaciones pertenecientes a la Baronía de Rodellar en el siglo XVII. Hay que tener en cuenta que no todas las poblaciones que se han incluido en el llamado "modernamente" Valle de Rodellar pertenecieron a la mencionada Baronía, como es el caso de Otín y Letosa (que pertenecían a la llamada Baronía de Letosa). Las propiedades de la nobleza se saltaban las posibles unidades geográficas y no hay que olvidar que la organización municipal se inició en 1812.

El documento en cuestión trata del cabreo realizado en 1687 sobre las rentas que correspondían a Don Bernardo Abarca de Bolea, octavo Conde de Aranda. Un cabreo, tal y como aquí se entiende, no tiene nada que ver con las cabras ni con enfado de ningún tipo, sino que se refiere al documento en el que se hacía constar el reconocimiento de los derechos del señor directo, es decir, las rentas que recibía como tal señor de lo que producían/poseían sus súbditos (luego veremos alguna de ellas).

(Fuente: Archivo Histórico Provincial de Zaragoza, archivo de la Casa Ducal de Híjar-Aranda)

Y a tal efecto se nombran los lugares de la baronía, es decir, sus poblaciones:

(Fuente: Archivo Histórico Provincial de Zaragoza, archivo de la Casa Ducal de Híjar-Aranda)

En el listado comprobamos que efectivamente no se encuentran ni Otín ni Letosa. Además observamos que entre los trece mencionados hay una distinción, siete son considerados como de mayor entidad y los seis últimos son denominados pardinas. Hay que tener en cuenta que la denominación 'pardina' ha pasado por diferentes consideraciones a lo largo del tiempo (ver al respecto: A. Ubieto Arteta, Las Pardinas, 1987; consultable aquí).
Entre esas seis 'pardinas' ya hemos comentado algo respecto a Cheto en otra entrada (ver aquí), pero hay cuatro de ellas también "misteriosas" y que llaman la atención: S. Juan, Naya, Los linages y las ferreras. De los dos primeros podemos seguir su pista, situémoslos:

Esta parte central del Valle de Rodellar, entorno a la vega del río Alcanadre, es la que recibe más propiamente su nombre.
En naranja se sitúan los núcleos de población actuales, que también figuran en el cabreo de 1687.
En rojo dos de los lugares misteriosos: Naya y San Juan.
(Fuente ortofoto: aplicación Mapas de Apple, versión 3.0)

San Juan
En la toponimia que hemos recogido San Juan es una alargada loma que se extiende por lo alto de la margen izquierda del cañón del río Alcanadre, la hemos situado en la foto aérea anterior. Sin embargo la tradición oral sí recoge la existencia de un antiguo pueblo hace mucho tiempo desaparecido y que se encontraba en la zona cimera del llamado Tozal d'o Bichar. 'O Bichar' es el nombre genérico de todo ese lugar y además del mencionado tozal da nombre también a los corrales que se encuentran en su base y a los campos contiguos a los mismos.

El círculo rojo señala por donde se extiende San Juan.
El óvalo naranja 1 sitúa el Tozal d'o Bichar, el 2 los Corrales d'o Bichar y la doble flecha naranja los Campos d'o Bichar.
La flecha rosa sitúa la ermita de San Martín, antiguo lugar de romería, en la base de la imponente Peña San Martín (ver aquí).

(Fuente ortofoto: aplicación Mapas de Apple, versión 3.0)

Parece claro que la 'pardina San Juan', referenciada en el documento de 1687, ha pervivido hasta nuestros días en el contiguo topónimo de o Bichar con el que parece identificarse.
Y es así que en el mencionado tozal se encuentran acumulaciones de piedras y restos cerámicos que parecen confirmar todo lo dicho. Adolfo Castán dio cuenta de todo ello en su publicación de 1988 (ver página 'Documentación').
Este nombre de Bichar parece hacer referencia a la existencia de un antiguo asentamiento. En tal caso 'Bichar' derivaría de 'Villar'. Tal y como indica el Diccionario de la Lengua Española (ver aquí) Villar significa pueblo pequeño y viene del latín medieval villaris, el cual deriva del latín villa que significa 'casa de campo'. Todo parece concordar.

Naya
Este lugar lo hemos mencionado ya con anterioridad, tanto por su abundancia de corrales (ver aquí) como por el interés que suscita la Peña o Castillo llamada también Castillo Naya (ver aquí). No es este el momento de entrar en lo referente a esta fortificación que arranca desde la época medieval, pero esta antigua existencia y el enclave ganadero mencionado denotan lo estratégico de este sitio, además de ser lugar por el que cruza el que se va a convertir, poco más al sur, en el Camino a Peonera, via meridional principal de comunicación del Valle de Rodellar (ver aquí). No es nada extraño que figure en el cabreo que nos ocupa.
Citaremos como referencia, aunque alejada de la fecha de 1687 que nos ocupa, lo que indica Agustín Ubieto en su libro "Historia de Aragón. Los pueblos y los despoblados":


Menos suerte, parece, tenemos con otras dos de las pardinas mencionadas:

Los Linages y Las Ferreras
Con estas denominaciones no hemos recogido ningún topónimo en la zona concerniente al Valle de Rodellar ni (al menos) en buena parte de lo que se consideraba su distrito. Tampoco aparecen tal cual en las publicaciones de autores de referencia: A. Duran Gudiol (Geografía medieval de los obispados de Jaca y Huesca), A. Ubieto Arteta (Toponimia aragonesa medieval) (Historia de Aragón, los pueblos y los despoblados), entre otros. Pero mucho queda por rastrear en los archivos...

... y una tal Fuente de Mascún
Ya hemos señalado al principio como Bernardo Abarca de Bolea, Conde de Aranda y Marqués de Torres, hacía constar en 1687 las diversas rentas que le debían quienes habitaban las tierras de su propiedad. Habituales todas ellas, pero bien graciosa una en particular:

(Fuente: Archivo Histórico Provincial de Zaragoza, archivo de la Casa Ducal de Híjar-Aranda)

Ciertamente a Fuente Mascún tiene misterios y mucha historia también...



sábado, 12 de octubre de 2024

DOS LOMAS CUSTODIAS

Tradicionalmente se dice en Rodellar que la antigua población no se encontraba donde la actual sino junto a Cheto, en a Loma San Chil. Tal creencia se apoya también en la existencia de numerosos restos a lo largo de este lugar. Pero no son los únicos a tener en cuenta. Como veremos, su prolongación, a Loma San Salvador, también tiene algo que decir.

Situemos primero los lugares:

En la foto aérea se ve con claridad como la pequeña población de Cheto se encuentra en una especie de colladito entre dos lomas: San Chil al Oeste y San Salvador al Este.
(Fuente ortofoto: Instituto Geográfico de Aragón)

Ambas lomas se encuentran a lo largo de un cordal-divisoria justo al norte de Rodellar. Su extremo oriental muere en a Balsa Cheto (ver aquí) y el oriental cae al Barranco Mascún.

A LOMA SAN CHIL
Es mencionada frecuentemente y en diversas ocasiones se ha hecho referencia a los abundantes restos que se extienden a todo su largo.

SCh: a Loma San Chil. SS: a Loma San Salvador.
(Fuente ortofoto: aplicación Mapas de Apple, versión 3.0)

Como ya se ve en la foto, esta loma es amplia y estratégicamente situada. En toda su zona cimera aparecen numerosos amontonamientos de piedras, restos de muros y construcciones. Pero el caos de piedras es tal que apenas es reconocible estructura alguna a excepción de algunas hileras sugerentes. Antaño se distinguían mejor y se hablaba de restos de cal. Hoy en día al desmoronamiento progresivo se ha sumado el crecimiento sin piedad de la vegetación:


Una muestra de lo que queda por a Loma San Chil.

En los laterales de la loma, en especial bordeando el precioso camino que une Cheto con Rodellar, se ven muros de piedra seca de poderosa envergadura, quizá sean muros reconvertidos de la antigua defensa del lugar:


Sucesión de muros, algunos de ellos de inhabitual espesor.

A LOMA SAN SALVADOR
En cambio, de esta nadie se ha acordado. Permanece olvidada, ignorada como una loma más de tantas. Sin embargo...
Sus dimensiones son más reducidas pero tiene una forma más definida, es un poco más alta y tiene una mejor perspectiva propiciada por un escarpe del lado que mira a Rodellar. Veamos:

Ocupa una parte precisa y bien configurada del cordal.
(Fuente ortofotos: aplicación Mapas de Apple, versión 3.0)

Su pendiente asciende suavemente en dirección a la Balsa Cheto, primero a través de un bonito carrascal fácil de transitar pero al acercarse a la zona más elevada aparece un muro de piedra seca que corta la loma transversalmente:

Se trata de una pared de piedra seca al estilo de muchas otras, con sus hileras de piedras horizontales y rematada por otra con las piedras dispuestas verticalmente.

Lo curioso de su disposición transversal se repite en el otro extremo de la loma, allí aparecen unos pocos restos de otro muro igual y de idéntica disposición, escasamente visibles esta vez en medio de los matorrales. Diríase que delimitan un recinto, un antiguo recinto.
Decimos que antiguo porque nada más entrar empiezan a verse algunos amontonamientos de piedras, al estilo de la cercana Loma San Chil. Al principio son de pequeñas dimensiones:


Pero al llegar al punto más alto aparece un notorio amontonamiento de piedras, más compacto y delimitado:

Estas dos imágenes muestran el gran amontonamiento por su lado norte.


Izquierda: parte superior del amontonamiento. Derecha: en un lateral del lado norte aún se distingue
 algo de la pared original.

Muy cercano aparece una ancha hilera:


¿Qué pensar de la envergadura del gran amontonamiento? En seguida acude a la imaginación la idea de una construcción defensiva o de vigilancia.
En el borde del escarpe sur se observan más muros de piedra seca, de carácter estructural:


Izquierda y derecha: la pared de piedra seca aterraza el terreno y lo sustenta mejor.

Si echamos un vistazo a imágenes más antiguas es poca la información que obtenemos:

La flecha naranja señala Casa Narciso y la flecha rosa Casa Antón, las dos únicas que quedan de Cheto. El punto rosa sitúa a era Antón.
La doble flecha roja recorre a Loma San Salvador, muy bien configurada con y sin vegetación.
(Fuente ortofotos: IGN, comparador PNOA)

A Loma San Salvador vista desde más de cerca.
El punto rosa señala a era Antón. La pista actual, que transcurre por el lado norte de la loma, suplanta el antiguo camino bien visible en la foto de 1956. La flecha roja sitúa el muro transversal del lado Oeste, que se acierta a adivinar en la foto antigua. La flecha azul sitúa el muro del lado Este, ahora escondido por la vegetación pero tampoco visible en la vieja foto.
(Fuente ortofotos: IGN, comparador PNOA)

Pese a que la vegetación de la loma es considerablemente más escasa en la imagen de 1956, no se acierta a vislumbrar el gran amontonamiento de piedras. Visto que las bordas de a era Antón sí son visibles, cabe concluir que tanto ahora como entonces el amontonamiento era el mismo, sin forma distinguible, tan solo terreno claro y más o menos uniforme.

Pese a todo este misterio cabe concluir que a Loma San Salvador juega también un papel en la historia al lado de su vecina Loma San Chil. ¿Pero cual?

ACERCA DE LOS ANTIGUOS DESPOBLADOS
Llegados a este punto hay que recordar que la documentación histórica sitúa en la margen izquierda del Barranco Mascún dos antiguos despoblados entre Bagüeste y Rodellar. Son recogidos en las siguientes publicaciones:
  • Antonio Durán Gudiol. Geografía medieval de los obispados de Jaca y Huesca. Revista Argensola, nº 45-46. Insituto de Eastudios Altoaragoneses. Huesca. 1961. (consultable aquí)
  • Agustín Ubieto. Toponimia aragonesa medieval. Anubar Ediciones. Valencia. 1972.
Pertenecían al Arcedianato de Serrablo y figuran, al menos, en los títulos eclesiásticos del siglo XV. Se trata de los siguientes:
  • Boyle/Boile. Con carácter de rectoría (parroquia).
  • Portellyas/Portellas. Tan solo con iglesia anexa (dependiente de la rectoría próxima ¿Boyle? ¿Rodellar?)

Situación de los despoblados de Boyle y Portellyas.
(Fuente: A. Durán, 1961)

Respecto a Boyle no encontramos ningún rastro en la toponimia de la zona. Tampoco hay noticia de la existencia de restos a lo largo del terreno de Pallebla (ver aquí), que es por donde lo sitúa el croquis anterior. Aunque, ciertamente, es un terreno muy extenso y no prospectado con minuciosidad.

En cambio, en lo que se refiere a Portellyas dos pistas puede seguirse: 
  1. Por su etimología es una palabra derivada del latín porta ´puerta´ + sufijo diminutivo, lo que sugiere una ubicación en un collado o divisoria de aguas. Esto encaja con la disposición de ambas lomas (San Chil y San Salvador) situadas en un cordal y con la situación de Cheto en un leve colladito entre ambas.
  2. Además, queda en el terreno dos lugares, no muy lejanos, con topónimo similar: a Portellada Alta y a Portellada Baja. Esto ya lo hemos comentado con anterioridad y puesto en relación con lo que nos ocupa (ver aquí).
Adolfo Castán en su libro Arquitectura militar y religiosa del Sobrarbe y Serrablo meridional, siglos XI-XIII (consultable aquí), sugiere que los restos de a Loma San Chil correspondan con el despoblado de Portellyas. Aunque en su momento nos parecía una propuesta algo aventurada, la aparición de más restos en San Salvador y la ubicación de todos ellos la hacen ciertamente atrayente.

En esta imagen aérea se muestran los lugares y la idoneidad geográfica de los mismos.
1: a Portellada Alta. 2: a Portellada Baja. VC: Virgen del Castillo. SCh: a Loma San Chil. SS: a Loma San Salvador.
(Fuente ortofoto: aplicación Mapas de Apple, versión 3.0)

A todo ello hay que añadir la situación predominante del recinto de la Virgen del Castillo, restos atestiguados desde el siglo XI y muy próximos de los lugares que nos ocupan (ver foto anterior).

La actual población de Rodellar quedaría entonces como un asentamiento que obedecería, ya no a motivos de defensa y resguardo, sino a una mayor proximidad a las zonas de cultivo facilitando así todas las labores del trabajo.

DOS SAN SALVADOR
Y es interesante constatar la existencia de dos prominencias con mismo nombre y ambas también con restos antiguos: el Tozal de San Salvador en Otín (ya lo hemos comentado anteriormente aquí) y la que en esta entrada nos ha ocupado: a Loma San Salvador.

Lugares de salvaguarda y fortificación.
Círculo blanco superior: Tozal de San Salvador. Círculo blanco inferior: a Loma San Salvador.
Círculo naranja: Virgen del Castillo.
(Fuente ortofoto: aplicación Mapas de Apple, versión 3.0)

Que estas dos prominencias se llamen igual y guarden esos restos obedecen a un mismo motivo. También San Chil. Son dos lomas "custodias".

DOS LOMAS CUSTODIAS
San Salvador era un santo a menudo utilizado como topónimo de lugares con una misión de vigilancia o resguardo. Aquellas eran épocas en las que se pugnaba por el territorio.
San Chil/San Gil, por su parte, es uno de los catorce santos auxiliadores.


Tiempos lejanos en este valle, cuyo rastreo en profundidad aún queda pendiente a día de hoy...


martes, 23 de abril de 2024

NUEVA PUBLICACIÓN

Acaba de publicarse un nuevo libro que atañe directamente al Valle de Rodellar, más concretamente a los despoblados de su zona norte. Su autor es Adolfo Castán y la edición ha corrido a cargo de la Editorial Pirineo.


Huelga presentar al autor, figura capital de la bibliografía de la Sierra de Guara desde que publicara "Por las rutas del silencio" en 1976 (ver ésta y otras en la página Documentación).

Este libro entra en detalle, sobre todo, en el aspecto arquitectónico de estos lugares, pero además aprovecha también para incluir fotografías (antiguas y modernas) y citar numerosos recuerdos fruto de sus andanzas en aquellos tiempos, las de sus amigos y de la memoria personal de algunos de sus antiguos habitantes.

Se echa de menos un poco más de cuidado con la toponimia tradicional y un apartado que reúna la abundante bibliografía y fuentes de información. En cualquier caso se trata, sin duda, de un acontecimiento entre todo lo publicado sobre el valle.


domingo, 31 de diciembre de 2023

AS PORTELLADAS. Su lugar, su camino y su pasado

As Portelladas son dos escotaduras en la línea de cresta que une la Peña La Virgen con las Puntas de Cagatés (ver ambas aquí):

Los dos recuadros rojos señalan as Portelladas: el de la izquierda es a Portellada Alta, el de la derecha a Portellada Baja.

Aunque poco visitadas, y menos nombradas, tienen un pasado interesante, además de considerables vistas y rincones curiosos. Vamos a ver algo de todo ello.


Situación de as Portelladas en relación a algunos de sus lugares próximos.
Punto rosa: puntas de os Cagatés. Doble flecha roja intermitente: antiguo camino (ver más adelante).

PRECISANDO A PORTELLADA BAJA
En otras entradas y en diversas fichas del Atlas de Toponimia, hemos señalado la ubicación de a Portellada Baja de una manera "general". Pero hay que explicar el lugar en detalle:

1: Brecha-canal. 2: inicio cornisa. Flecha roja: antiguo camino.

Efectivamente, la brecha ("portellada") más clara es la señalada con el número 1, pero el camino pasa por el punto débil y más propicio indicado con el número 2. Todo el lugar debe considerarse como a Portellada Baja.

EL CAMINO
El antiguo camino de Otín a Rodellar, una vez bajada a Costera y llegado al cauce del Barranco Mascún, se veía obligado a seguir por este aguas abajo. Ningún problema en estiaje o con caudal débil. Sin embargo, otra cosa era cuando el río Mascún se mostraba como tal y dificultaba el paso. Entonces, la opción más utilizada era evitar ese camino y emplear el que pasa por Losa Mora, Seral y Lobartas para cruzar el Mascún por su único puente: o Puente Coda/Puente as Crabas.
No obstante, había una alternativa. Una senda unía el río con a Portellada Baja.

Línea rosa: camino para ir de Otín a Rodellar cuando Mascún bajaba con agua abundante. Línea roja: trazado aproximado del camino que subía hacia a Portellada Baja.
(Fuente mapa: IGN, serie MTN25, hoja 249-I Rodellar, 3ª edición, 2014)

Se trata de uno de tantos caminos caídos en el más completo olvido. Pero todavía se ve partir su traza desde el "umbral" de a Portellada Baja:

En su mismo inicio/llegada a la cresta pasa por una corta cornisa y se distingue con claridad.
Durante un centenar de metros se sigue la traza antes de entrar en la ladera que lleva al río.

Poco fácil saber qué hacía después, para dirigirse hacia Rodellar. ¿Alcanzaba el Camino Pallebla a la altura de o Mallatar (ver aquí)?, un poco lejos... ¿Se dirigía hacia la ermita de la Virgen del Castillo?, el terreno es bastante rocoso y pendiente... ¿Entonces?

MUCHO ANTES
Hay un posible misterio en esta zona de as Portelladas.
Antonio Durán Gudiol recoge y documenta el topónimo medieval 'Portellyas' como uno de los despoblados del valle y perteneciente al arcedianato de Serrablo. Y ciertamente desaparecido hace mucho, pues la mención de su iglesia anexa tan solo figura durante el siglo XV.


El mapita adjunto al texto sitúa Portellas (grafía moderna de Portyellas) al NE de Rodellar, precisamente en la margen izquierda del Barranco Mascún.
(Fuente: A. Duran. Geografía medieval de los Obispados de Jaca y Huesca. Revista Argensola nº 45-46. 1961. IEA. Huesca) (consultable aquí)

Agustín Ubieto Arteta, que retoma el término 'Portyellas' en su libro de 1972 "Toponimia Aragonesa Medieval", cita la fecha de 1152 para este lugar.
Por su parte Ángel Canellas (en "Colección diplomática de San Andrés de Fanlo 958-1270", Zaragoza, 1963) cita 'Portiella' pero parece alejado del sitio que nos ocupa.
Y algo aventurada nos parece la propuesta de Adolfo Castán ("Arquitectura militar y religiosa del Sobrarbe y Serrablo meridional, siglos XI-XIII", IEA, 1988) de situarla en la Loma San Chil (ver aquí), un tanto alejado, geográfica y morfológicamente, de ambas Portellas (ver foto más arriba).
En cualquier caso, el simple paseo por la zona no delata ningún resto y el terreno está muy lapiazado. Verdad es que no se ha efectuado a día de hoy ninguna búsqueda al respecto en esa zona. Queda pendiente el misterio.

Y MIENTRAS TANTO
Y mientras tanto, las cabras. Siempre encontraremos sus excrementos en abrigos y cornisas, por más expuestos o de difícil acceso que sean. Podría decirse que son el único testimonio fiable y perdurable de un tiempo ya ido. Volveremos a encontrarlas en un bonito covacho cercano a la Portellada Alta:


El recuadro rojo señala el covacho.

Parece inaccesible, pero una brecha providencial resuelve fácilmente el problema:


Una sencilla, pero aérea, cornisa sirve al alargado abrigo:


Una pequeña cavidad sirvió de cobijo principal a las cabras. Bonitos rastros de escorrentías de agua, alguna gruesa estalagmita en el fondo, ningún vestigio de antiguas pinturas...



viernes, 30 de junio de 2023

DIBUJAR PARA RECORDAR

La memoria marcha lejos, la costumbre era mantener el recuerdo tan solo por la voz que lo transmite. El registro de lo público permanecía, por lo menos en parte, en el archivo del ayuntamiento y la parroquia. Lo privado podía figurar, todo lo más, si atañía a cuestiones de la propiedad. Por el contrario, lo meramente familiar, casero, personal, discurría normalmente invisible e inmaterial.
Por todo ello hay que valorar tanto el dibujito de Casa Antón de Cheto.

El pequeño núcleo de Cheto visto desde el lado de la Loma San Salvador (ver aquí). Casa Antón aparece señalada por la flecha roja. La doble flecha naranja sigue el importante camino que lo cruza: a la izquierda hacia Rodellar y a la derecha hacia Pallebla (ver aquí). Por detrás se identifica el corte del Barranco Mascún y al fondo el del río Alcanadre.

Casa Antón.
Izquierda: puerta de acceso al patio de entrada. Derecha: patio de entrada con la puerta de casa.

En el lado derecho (según se mira) de la entrada a la casa se encuentra un rincón bien interesante.

El rincón de la entrada.

En la foto anterior se observa a la izquierda la entrada de la vivienda. A mano derecha hay otra puerta (relativamente moderna, antaño no había puerta allí) que da acceso a lo que era la masedría (lugar donde se amasaba el pan). Entre ambas hay un banco y sobre el mismo aparece el dibujo que nos ocupa:


La imagen derecha está retocada para que resalten mejor los colores y los detalles.

Vemos un motivo decorativo, pintado (el cásico azulete) y rayado, que incorpora a primera vista dos nombres y una fecha:


Recuadro azul
Figura la fecha escueta de un año: 1916. Se trata de un momento preciso: conmemora el año en el que se hizo el pozo de Casa Antón. El pozo se encuentra dentro de casa y por tanto se accede desde el interior. Con anterioridad había que salir fuera en busca del agua. Se encuentra precisamente detrás del dibujo.
Esa fecha celebra además el nacimiento de la señora Cristina Sierra Loriente.

Recuadro morado
Tan solo el nombre: Mariano. Se trata del señor Mariano Sierra, padre de la señora Cristina. La madre se llamaba Rosa Loriente y era de Eripol.

Recuadro negro
Encontramos mencionada una segunda persona: la señora Aurea Sierra, hermana de la señora Cristina. Aparece discretamente en el ángulo superior derecho ¿se añadió algo después?

La caligrafía discreta que menciona a la señora Aurea.

Tiempo después la pared fue repintada y durante años el dibujo permaneció escondido e ignoto... hasta que las hijas de Cristina, Ascensión y María, la limpiaron para recuperarlo. Gracias a ellas lo vemos hoy.

De izquierda a derecha: José Gabarre (marido de María Urbán y nacido en casa Ángela de Rodellar), María Urbán (hija de la señora Cristina Sierra) y la señora Cristina Sierra Lorente.
A la derecha, entre sol y sombra, se distingue el dibujo ya recuperado.
(Foto de principios de la década de 1990)

Un estudio más preciso del dibujo quizá revele algún detalle más. Mientras tanto y en cualquier caso, un buen número de preguntas cabría hacer, más querríamos saber. El paso de los años se lleva las personas y la memoria...