LAS RUTAS DEL SILENCIO

Un tournant a été marqué dans un monde qui meurt... Et cette impression d'une civilisation originale qui s'éteint dans le grand creuset aveugle de la vie moderne, nous la retrouvons à chaque pas... Hier notre guide nous a montré dans le ravin de Barrasil une multitude de champs de blé grands comme de mouchoirs de poche; les paysans les ont patiemment taillés sur la pente abrupte désempierrée, défrichée, au prix souvent d'une heure de marche; il fallait cela pour nourrir des villages surpeuplés. Mais d'année en année la jeunesse s'en va, attirée par le développement industriel de Lérida et de Barcelone. Et les champs suspendus retombent en friche... Abandonnée aussi l'eau salée d'une fontaine que l'ont faisait évaporer au soleil pour avoir sa provisions de sel, les falaises de calcaire et de gypse dont on tirait la chaux et le plâtre, -"un plâtre bien meilleur que celui qui nous vient maintenant de Madrid". Louis Laborde-Balen, 1965

Mais réduire l'intérêt de cette montagne aux pittoresques étrangetés visibles (...) serait trahir la vraie nature de ce massif. Parce que dans ce coin retiré de hautes terres, l'ambiance prévaut toujours sur le paysage. L'obsession de l'eau rare, une communion intime avec la pierre torturée, cette solitude sans partage, voilà qui constitue, au fond, l'attrait réel de ces lieux; voilà aussi les test grâce auxquels la sierra de Guara reconnaîtra les siens! Pierre Minvielle, 1966

Nous nous reposons examinant les lieux. En contrebas, 300 m environs, l'on voit où l'on devine le fond du barranco. Des ramiers que nous envions se poursuivent dans l'étroit couloir de 3 à 4 m de large qui serpente à travers falaises et redents. 100 m plus haut, la cassure s'élargit, d'immenses gradins montent vers nous, par endroit le calcaire gris, bleu ou rouge fait place au vert profond du buis et des lentisques. Au travers surgit une forêt d'aiguilles où les choucas slaloment sans problème. Plus haut, presque à la crête terminale, impassibles, souverains, des couples de vautours ont entrepris une ronde qui va s'élargissant. L'ont resterait là des heures, pas un bruit, pas un cri, si ce n'est de braillards choucas procédant à quelque élection. Nul ne parle, comment dire ce que nous ressentons, décrire ce que nous voyons... Christian Abadie, 1971

Existir en la memoria es una de las formas más poderosas de existencia que conocen los humanos (...) Y ya se sabe que la nostalgia es una expresión suave y resignada del miedo. Sergio del Molino, 2016

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lunes, 27 de enero de 2025

LOS OTROS CAMPOS DEL BARRANCO MASCÚN

Con anterioridad hemos dado cuenta de los llamados Huertos de Mascún (ver aquí) y también publicamos un artículo al respecto en la revista Mallada del Instituto de Estudios Aragoneses (ver aquí).
Sin embargo, no son los únicos que se encuentran en su fondo. Y no deja de ser sorprendente ya que aquellos huertos contaban con agua garantizada gracias al caudal permanente de la Fuente Mascún, pero estos otros se encuentran aguas arriba, allí donde el río Mascún ya no existe siempre como tal sino tan solo el barranco (ver aquí).
Situémoslos:
(Fuente mapa: IGN, serie MTN25, hoja 249-I Rodellar, 3ª edición, 2014)
Círculo rojo 1: Huertos de Mascún. Rectángulo rojo 2: Fajeta o Real. Rectángulo rojo 3: Huertos de Juan.
1: Saltadero as Lañas (ver aquí). 2: Gorgas de Juan (ver aquí, aquí y aquí). 3: Puntal d'a Costera (ver aquí).
Rectángulo naranja inferior: Garganta Baja (ver aquí). Rectángulo naranja superior: Garganta Alta (ver aquí).
1: Barranco d'Otín (ver aquí). 2: Barranco Raisén (ver aquí).
1: Campo Trabuxas (ver aquí). 2: Losa Mora (ver aquí). Punto azul: Seral (ver aquí).

(Fuente ortofoto: aplicación Mapas de Apple, versión 3.0)

FAJETA O REAL
Su nombre aunque simple está bien puesto. Por un lado se trata, efectivamente, de una fajeta ganada al terreno en la misma orilla de la margen derecha. Por el otro se encuentra en medio de o Real de Mascún (ver aquí).
Es fácil de reparar, se extiende justo aguas arriba del arranque del camino de a Costera d'Otín (ver aquí).

El recuadro rojo señala a Fajeta o Real (vista tomada a medio recorrido del camino que sube por a Costera d'Otín).
Foto similar a la anterior pero más de cerca. El punto rojo sitúa a Fajeta o Real y la flecha roja el arranque del camino.

Hoy en día es una esplanada de matorral, es difícil caer en la cuenta de que antaño aquí se cultivó. Sin embargo, tanto en las ortofotos como en las fotos antiguas se aprecia mejor su uso tradicional:

Recuadro rojo: a Fajeta o Real. a: camino por a Costera d'Otín. Recuadro naranja: Puntal d'a Costera (ver aquí) y Cuca BellostaPunto naranja: antiguas fajetas del olivar de Casa Bellosta de Otín (ver aquí).
(Fuente ortofotos: IGN, comparador PNOA)
La misma vista pero más de cerca. Impresiona ver el cauce del Mascún completamente limpio y pedregoso, muestra inequívoca de épocas mucho más lluviosas que la nuestra. Y a su vez demostración palmaria de las dificultades de riego que tenía a Fajeta o Real.
(Fuente ortofotos: IGN, comparador PNOA)

A Fajeta o Real es propiedad de Casa Cabalero de Otín y, según nos cuenta Juan José Santolaria, su abuelo fue el último en cultivarlo. Difícil labor con tan poca (a menudo ninguna) agua a disposición...

No hay ninguna referencia anterior, nadie la ha mencionado o reparado en ella. Eso sí, figura registrada en el Catastro englobada en una parcela más amplia de clase rústica y aprovechamiento de pastos (aunque estos, como ya hemos visto, fueron cosas de otros tiempos).

HUERTOS DE JUAN
Estos, por el contrario, son un poco más conocidos. Y lo son gracias a la época de las primeras exploraciones modernas del tramo superior del cañón del Barranco Mascún, el mal llamado "Mascún Superior".
Pierre Minvielle, ni en su artículo de 1966 ni en su libro de 1974 (ver página 'Documentación') menciona su existencia. Es Christian Abadie quien, en su artículo de 1971 'Cents ans après Lequeutre' (ver página citada), lo nombra por primera vez:
"(...) c'est au travers d'une grotte que le ruisseau disparaît, une marmite et le barranco tourne brusquement à droite. Je suis seul et ne puis aller plus loin. Au retour , rive droite, je tombe sur des terrasses et de traces de culture. Félix me dira que c'est le champ de Juan que l'on venait cultiver depuis Otin."
El señor Esteban Bergés, de casa Tejedor de Otín, también creía recordar que era de Otín quien bajaba hasta allí a cultivar. Sin embargo la duda persiste, la señora Inés Bellosta (de casa Bellosta de Otín) pensaba que se trataba de un vecino de Letosa ¿de casa o Piquero? Y lo cierto es que la güega (límite) entre el monte de Otín y el de Letosa pasaba por el cauce del Barranco Raisén con lo cual los huertos se encontraban, como luego veremos, dentro del término de Letosa. El catastro ya no recoge estas parcelas y la memoria sobre la pertenencia de este lugar pertenece ya al pasado... Todo lo más que sabemos es su probable abandono durante la posguerra.
La denominación de Gorgas de Juan (mal llamadas "Cascadas de Peña Guara") al estrecho de marmitas que se encuentra todavía más aguas arriba quizá sea una indicación de la pertenencia de estos lugares más a Letosa que a Otín. Pero no lo sabemos, y la historia y las propiedades son a veces caprichosas.

Los Huertos de Juan son dos fajetas, una en cada orilla del Barranco Mascún y situadas aguas arriba de la desembocadura del Barranco Raisén. Veamos dónde se encuentran:

Tramo de cabecera del cañón del Barranco Mascún.
De los dos Huertos de Juan, el inferior (Hi) se encuentra en la orilla derecha del Mascún y contiguo a la desembocadura del Barranco Raisén. El superior (Hs) aparece en un meandro aguas arriba y en la orilla izquierda.
Doble flecha rosa: Barranco Raisén. Círculo rosa: Saltadero Raisén. Recuadro naranja: Huertos de Raisén (ver aquí todos estos lugares que tienen que ver con Raisén). Punto rosa: Puyal de Letosa (ver aquíaquí). a: Camino de los Corrales de Letosa al Saltadero as Lañas. b: Camino de los Corrales de Letosa a Letosa. c: Sendero d'as Zinglas. d: Sendero d'as Peñas Altas (ver estos senderos aquí).

(Fuente ortofoto: aplicación Mapas de Apple, versión 3.0)

Y ahora más de cerca:


Recuadro Hs: huerto superior. Recuadro Hi: huerto inferior. Doble flecha rosa: Barranco Raisén.
(Fuente ortofoto izda: aplicación Mapas de apple, versión 3.0, ortofoto dcha: Google Earth)

El huerto superior (Hs) se distingue muy bien. Aún se ve el aterrazamiento y el muro semicircular de piedra seca que lo protegía del cauce del Mascún.
(Fuente ortofoto: aplicación Mapas de Apple, versión 3.0)

Efectivamente, el huerto superior es el que mejor se ve en la actualidad ya que el inferior está más cubierto de vegetación. Pero las fotos antiguas (el vuelo americano de 1956-57) nos permiten apreciar mejor a ambos:

En la foto de 1956 sigue viéndose muy bien el huerto superior (Hs) con su arco de piedra seca, pero también vemos claramente el aterrazamiento limpio del inferior (Hi) contiguo a la confluencia del Barranco Raisén (doble flecha rosa).
(Fuente ortofotos: IGN, comparador PNOA)

A día de hoy no es evidente imaginar cómo se accedía a estos huertos situados en el mismo fondo de tan agreste cañón.
Por la vertiente derecha se encuentran as Zinglas (ver aquí), mal terreno de escabroso tránsito. Por aquí solo se bajaba, ocasionalmente, para pescar.
La margen izquierda era recorrida (lo hemos señalado en una foto anterior) por un camino bien transitable que unía los Corrales de Letosa con esta población. Por él podían circular las caballerías y el terreno hasta el cauce no es tan complicado. Este era, según sabemos, el utilizado por aquel antiguo hortelano, pero ¿por dónde exactamente?
La memoria y el recuerdo se detienen aquí.


ACTUALIZACIÓN (17 de febrero de 2025)
Las mismas fotografías antiguas que utilizábamos en la entrada anterior para las fajetas de Casa Bellosta en a Costera d'Otín, nos sirven para mostrar a Fajeta o Real:

El recuadro naranja señala a Fajeta o Real, el recuadro rojo las fajetas donde se encuentran las oliveras de Casa Bellosta (ver aquí) y la flecha rosa indica el arranque del Camino a Costera.
Fotografía tomada por el conde Saint-Saud el 18 de junio de 1881 (ver aquí).

(Fuente: BnF Gallica, ver aquí)

Mismos recuadros e indicaciones de la foto anterior.
Imagen tomada por Lucien Briet, muy probablemente el 18 de agosto de 1904.
(Fuente: Fondo Briet, Châreau-Fort de Lourdes)

Ambas fotografías vuelven a mostrar lo difícil de regar el campo, pero también la impetuosidad de las crecidas del río Mascún que, literalmente, se comían el borde de la terraza fluvial donde se asentaba.


domingo, 19 de enero de 2025

VIEJOS TESTIMONIOS EN A COSTERA D'OTÍN

La ladera por donde se extiende a Costera d'Otín era monte de este lugar, de ahí su nombre (ver aquí). Y de ahí también que algunas casas tuvieran fincas y se utilizara el terreno. A este respecto hemos dado ya cuenta de unas viejas oliveras de Casa Bellosta de Otín (ver la entrada aquí) Allí mencionábamos que se encuentran junto al conocido camino que de Rodellar sube a Otín, y ya apuntábamos que cada vez se veían menos por el crecimiento de la vegetación. A día de hoy el terreno se ha emboscado todavía más y la cosa se complica progresivamente. Pero estos tres olivos no están solos, y hay más cosas...

Primero vamos a situar lo que nos interesa:

Dos vistas de la parte superior de a Costera d'Otín. Se distingue bien el camino.
En rosa se sitúa el Carrascal de Bellosta, en rojo las fajetas con oliveras, en naranja la cueva de ganado y en azul el abrigo arreglado.

Vamos a comentar ahora estos lugares.

TRES OLIVERAS VISIBLES (y algunas más)
Estas tres oliveras (olivos) se encuentran casi contiguas al camino y la primera referencia antigua al respecto es una fotografía publicada recientemente pero que data de 1970. Bien merece compararla con la actualidad:


Arriba: foto tomada por Adolfo Castán en 1970 (publicada este año en el tomo 2 de los pueblos deshabitados de la Sierra de Guara, ver aquí).
Abajo: imagen del pasado 22 de diciembre de 2024.

Queda más que claro como la vegetación, una vez más, va ocultando (borrando) la historia del pasado.

Estas son las tres oliveras mencionadas, lo que queda de ellas.

Por lo que respecta a la pared de piedra seca que sustenta la fajeta de estos tres olivos, tan clara en la foto de Castán (pero ya en derrumbe en aquellos años), poco y escondido es lo que queda:

Desde cerca es imposible ver el muro, tan solo desde lejos y buscando el lugar puede verse algo de él.
Recuadro rojo: las tres oliveras. Recuadro naranja: parte del muro de piedra seca.
Tres fotografías de lo que queda de esta pared de piedra seca.

Pues bien, sabíamos de estas tres oliveras pero lo cierto es que esta ladera guardaba más. Es difícil distinguir las fajetas de tierra ni se ven estos otros olivos, pero allí se encuentran:

Se ve muy bien el camino que serpentea por a Costera d'Otín, con el fondo del Barranco Mascún a la izquierda.
El recuadro rojo sitúa las tres oliveras que ya hemos mencionado, las flechas rojas señalan la ladera donde se encuentran las fajetas y el resto de los árboles.
Desde lejos, en la otra vertiente del cañón y más o menos en frente, la disposición de las carrascas delatan, con buen ojo, la existencia de las fajetas (recuadro rojo). La doble flecha rosa señala el Carrascal de Bellosta, que luego veremos.

El recuadro rojo señala la zona de las fajetas donde se encontraba el olivar. La doble flecha roja sitúa el Carrascal de Bellosta, que luego veremos.
Se distingue muy bien el camino que remonta a Costera d'Otín, también lo pedregoso que era antaño el cauce del Barranco Mascún y lo poco que es hoy.

(Fuente ortofotos: IGN, comparador PNOA)
Otra comparativa, más de cerca y respecto al mapa topográfico. Se distingue con más claridad el aterrazamiento (recuadro rojo).
(Fuente: IGN, comparador PNOA)

Estas fajetas, al igual que la de los tres olivos anteriores, son estrechas y alargadas, y los árboles se encontraban alineados. Este otro conjunto ha sufrido más el paso del tiempo:

La foto de la izquierda muestra lo estrecho de los aterrazamientos, la de la derecha uno de los muy pocos restos de la vieja sustentación de piedra seca.
Cuatro imágenes para seguir comprobando lo estrecho y desmoronado de las fajetas, asi como algunas de las viejas oliveras ya muertas y resecas.

Todos ellos son los testigos de lo que fue el olivar más alto del Valle de Rodellar, en torno a los 850 msnm según el mapa de más arriba. No es común encontrarlos a esta altitud.
En opinión de quienes los conocieron en aquel otro momento, la sequedad del terreno, el abandono y falta de poda y cuidados, causaron la muerte de estos árboles.

UN CARRASCAL Y UNA CUEVA
Justo por encima de estas viejas fajetas la ladera cambia y vamos a pasar de un uso agrícola a otro ganadero. Nos encontramos en el Carrascal de Bellosta (de nuevo por la casa homónima de Otín):

El Carrascal de Bellosta lo señala la doble flecha rosa. La flecha roja indica dónde se encuentra las tres oliveras que ya hemos visto y el recuadro rojo las fajetas con el resto de olivos. La flecha naranja sitúa la cueva que ahora veremos y la flecha azul el abrigo que veremos después.
(Fuente ortofotos: IGN comparador PNOA)
Este es el Carrascal de Bellosta. La glera discurre limpiamente, sin matorral. A la izquierda, al sol, está la peña donde se encuentra la cueva.

Según nos han contado Juan José Santolaria (casa Cabalero de Otín), Joaquín Javierre (casa Albás de Rodellar) y José Cebollero (casa Ortas de Rodellar), por esta ladera del carrascal circulaba suelto el ganado mientras que los pastores a menudo iban por lo alto del monte. Este antiguo tránsito de animales se comprueba en una bonita cueva situada en este lugar:


Izquierda: justo a la altura de dos pináculos rocosos, el punto débil que los separa se convierte en cueva a la altura del suelo.
Derecha: son dos cavidades pero la superior es inaccesible; el recuadro rojo señala un recinto de piedra seca.
El interior de la cueva tiene cierto volumen y es muy regular en su morfología. El suelo está completamente recubierto de excrementos. En su entrada (a la derecha de la foto) aparece una pequeña construcción de piedra seca que parece ser lo que queda de un resguardo de pastores.

El uso de esta cavidad debe ser bastante antiguo ya que Juan José nunca oyó hablar de ella a los mayores de Otín.

UN ABRIGO ESCONDIDO
Pero aún queda, al menos, otro misterio.
Justo en el extremo sur de las fajetas con olivos un gran bloque desprendido, oculto por las carrascas, guarda una somera construcción:


Una hilera de bloques, algunos de buen tamaño, fueron colocados para ofrecer un estrecho y alargado rellano. Pero ¿para qué?
No sirven para encerrar ganado, no parece lógico que sirvieran para dormir. ¿Quizá sirvieron de arnal? pues lo cierto es que recuerda un poco a otros lugares con este uso y de hecho algunas casas de Otín tuvieron colmenas.
Pero tampoco esta vez nos es dado saber más, el señor Juan José tampoco sabe de este abrigo, presumiblemente bastante viejo.

-----oooo-----

Entre todos estos montes al cobijo de Guara, pocos son los caminos tan conocidos y divulgados como el que discurre por a Costera d'Otín. Frecuentado desde hace siglos por quienes iban y venía de la montaña al llano, fue siempre mencionado y recorrido por aquellos viajeros de finales del siglo XIX y principios del XX que empezaron a dar conocimiento de estos lugares más allá del ámbito local. Todos ellos siempre pusieron la atención en el paisaje tan original como monumental del Barranco Mascún. Ninguno se detuvo, al pasar por aquí, a mencionar otra cosa. Y así ha sucedido hasta nuestros días, con la excepción de las 3 pequeñas oliveras.
Es moneda corriente, lo pequeño, lo de "ir por casa", lo que se encuentra fuera o escondido de la vista, se queda normalmente en la memoria particular y así, con el tiempo, va desapareciendo al hilo de las personas que lo conocían. Todo esto es algo que venimos observando reiteradamente a lo largo de este blog y que volvemos a encontrar en los alrededores de este afamado camino.


ACTUALIZACIÓN (17 febrero 2025)
En dos antiguas fotografías, de dos ilustres viajeros, se vislumbran las fajetas con las oliveras de Casa bellosta:

El recuadro rojo señala las fajetas y el recuadro naranja a Fajeta o Real (de la que hemos dado cuenta en otra entrada, ver aquí). La flecha rosa indica el arranque del Camino a Costera.
Esta fotografía, tomada por el conde Saint-Saud el 18 de junio de 1881, ya la explicamos en una entrada anterior (ver aquí).

(Fuente: BnF Gallica, ver aquí)

Mismos recuadros e indicaciones de la foto anterior.
Imagen tomada por Lucien Briet, muy probablemente el 18 de agosto de 1904.
(Fuente: Fondo Briet, Château-Fort de Lourdes)




domingo, 25 de septiembre de 2016

EL BARRANCO MASCÚN AL INICIO DE A COSTERA. 130 años

"Ya no llueve como antes".
Muchos hemos oído la frase siendo críos y hoy en día no cabe decir "pues va a ser verdad". Son múltiples las pruebas que corroboran este y otros cambios en el clima.
Una de ellas, la que ahora mostramos, habla como suele decirse "por si sola".
Es una de las fotos donadas por su autor a la Société de Géographie, de Paris, en 1886 (ver página "Documentación"). El sello lleva la fecha del 5 de febrero. Se trata del conde de Saint-Saud, del que ya hemos dado cuenta en alguna otra ocasión (ver aquí y aquí).

Esta es la fotografía tal cual.

Concierne al lugar de o Real de Mascún en el que arranca el camino que sube a Costera d'Otín (el inicio se ve perfectamente en el centro de la foto).

Entre esa fecha de 1886 y la actualidad, han pasado 130 años. Esta es la comparativa a día de hoy:


La conclusión es más que obvia: ya no llueve como antes.
La imagen de Saint-Saud muestra una glera de río perfectamente pelada como consecuencia de avenidas suficientemente frecuentes como para impedir por completo el crecimiento de la vegetación.
En nuestros días nada de eso sucede y cuando corre el río no tiene ni la intensidad ni la frecuencia necesarias.
Como consecuencia la vegetación se ha desarrollado de manera frondosa y el cauce se ha reducido de forma considerable.

Digamos que el Barranco Mascún, como todos los demás de por aquí, está pasando por una fase de somnolencia. Quizá cuando despierte no vuelva a ser exactamente igual que antes, ni de la misma manera...


ACTUALIZACIÓN (18 de febrero de 2025)
Esta foto de Saint-Saud fue tomada el 18 de junio de 1881 durante su visita a este lugar, descrita en su artículo de 1882 para el Annuaire del Club Alpin Français. Ese año queda también corroborado por la indicación que aparece en el mapa de Prudent publicado con las indicaciones cartográficas que tomó Saint-Saud en Mascún en 1881 (todo ello publicado por Saint-Saud en 1892). Ver estas dos referencias en la página "Documentación".

El recuadro azul señala la anotación del mapa indicando el recorrido y el año de paso por Saint-Saud.


sábado, 23 de abril de 2016

UNA ANOMALÍA EN MALLADA

Es bien reconocida la figura de Lucas Mallada, ingeniero de minas nacido en Huesca el 18 de octubre de 1841.


Y no menos la publicación en 1878, a cargo de la Comisión del Mapa Geológico de España, del primer mapa geológico de la provincia de Huesca con su texto descriptivo.

Esta es la publicación. A la derecha, la portada del facsímil editado en 1990.

La importancia de este texto no pasó desapercibida. Algunos años después Lucien Briet lo menciona en diversas ocasiones.

Sin embargo, pese a su carácter científico y componente necesariamente geográfica, presenta en texto y mapa una extraña y sorprendente anomalía. Veámosla:

IZQUIERDA. El subrayado en rojo señala lo que nos interesa.
DERECHA. Zona del mapa correspondiente a Guara y el Valle de Rodellar.

En realidad son varias las imprecisiones que se cometen.
En lo referente al mapa podría en parte justificarse debido a su carácter de "Mapa Geológico en Bosquejo", tal y como figura en el encabezado del mismo.
Más difícil explicación tiene la afirmación sobre el origen del río Alcanadre.
Revisemos los lugares.

EL RÍO ALCANADRE
El texto indicado no admite equívoco y no puede derivarse del esquematismo impuesto en el mapa.

Situación de a Chasa.

Es realmente sorprendente una afirmación ¿error? de semejante calibre en alguien como Mallada. La única explicación posible podría ser que considerara a Chasa como orígen por ser la primera zona que siempre presenta caudal debido a la existencia de manantiales permanentes. Nos parece una razón forzada pero en cierta manera plausible, ya que el trazado del Alcanadre llevaba siglos bien situado y más completo en los mapas antiguos.

EL RÍO MASCÚN
La justificación de lo afirmado para el Alcanadre puede servir para lo que se dice acto seguido sobre el Mascún:
"...caudaloso riachuelo que nace un kilómetro más al norte..."
Evidentemente, el Mascún considerado como barranco nace mucho más arriba pero contemplado como río, es decir como manantial permanente, sí empezaría aproximadamente donde indica Mallada.

Quizá sea esta la explicación en lo referente al texto, pero en ambos casos, Alcanadre y Mascún, el "mapa en bosquejo" de puro simplista entra directamente en el error como bien se puede apreciar en sus situaciones relativas con las poblaciones cercanas (Rodellar, Otín, Bara...).

EL RIO BALCEZ
En lo que aquí respecta el mapa no puede ser más deficiente. El Balcez ni siquiera aparece, ni como río ni como sierra.
Sin embargo el texto demuestra, aunque sin mucha claridad, que Mallada sí sabía de él:
"El valle de Rodellar se arrumba excepcionalmente de N. a S., a lo largo del Alcanadre, en la primera parte de su curso entre los derrames orientales de Guara y las sierras de Barced y de Sevil, de vertientes sombrías y desnudas. Las dos últimas se hallan separadas por un profundo barranco, y a la de Sevil se unen los montes de San Juan y de los Juncos"
A la izquierda la cuenca del río Alcanadre, a la derecha la del río Balcez, vistas desde el Puntal d'a Calma en plena línea de cresta del Cerro Balcez.

Es significativo que un cañón de la envergadura del Balcez, uno de los más notorios de la provincia, pase tan discreto en una publicación tan ambiciosa como la de Mallada.

ANTES DE MALLADA
En siglos anteriores y pese a un esquematismo evidentemente mucho mayor y justificado por lo rudimentario de los medios, el trazado de los ríos Alcanadre y Mascún llegó a estar mejor representado.
Veamos algunos ejemplos que tienen como base el primer mapa que se conoce del reino de Aragón, elaborado a principios del siglo XVII por el cartógrafo portugués Juan Bautista Labaña:


Mapa Aragonia Regnum, de Joan Baptista Labaña y editado por W.J. y J. Blaeu hacia el año 1640 (consultable aquí).


Mapa del obispado de Huesca, de Joan Baptista Labaña y editado por Joan Blaeu hacia 1662-1672 (consultable aquí).


Mapa del Reino de Aragón de Joan Baptista Labaña aumentado, corregido e ilustrado por Thomas Fermin de Lezaun, año 1777. Consultable aquí.

El mismo siglo en que publica Mallada su obra ve también la aparición de los mapas alemanes de Justus Perthes. Tengo la suerte de guardar en casa la edición del Spanische Halbinsel, Blatt 2, correspondiente al atlas Stieler's Hand, nº 13 en su edición de 1873. Es este:


A la derecha vemos de cerca el territorio que incluye el Valle de Rodellar. El Alcanadre aparece suficientemente correcto.

Es curioso, en ninguno de estos mapas figura el Balcez pero sí el Barranco Mascún pese a su menor envergadura.

DESPUÉS DE MALLADA
Pese al esquematismo impuesto al mencionado "Mapa geológico en bosquejo", este mapa de Mallada señala la existencia de una deficiencia cartográfica importante.
Esta ausencia de una cartografía de precisión tuvo una solución desigual en el tiempo. El estado francés fue más rápido que el español dado su interés estratégico y militar en sus zonas fronterizas. Y así, en la segunda mitad del siglo XIX, el responsable de poner remedio a la situación fue el coronel Ferdinand Prudent, que tuvo la perspicacia de encargar mediciones barométricas, tomas de visuales, etc. a una buena parte de los pirineistas franceses de la época.

IZQUIERDA. Una visión de conjunto la encontramos en este artículo de Carme Montaner (texto completo aquí).
CENTRO Y DERECHA. Igualmente en este otro de Francisco Termenón (que ya hemos mencionado en otra ocasión, ver aquí).

El papel del conde Saint-Saud toma por lo tanto un doble cariz en su visita al Valle de Rodellar, de la cual ya hemos dado noticia en una entrada anterior (ver aquí). Los resultados de sus mediciones los publicó en 1892.

Saint-Saud y su publicación (ver página de Documentación aquí). En ella se recogen los datos y mediciones que obtuvo para la confección del mapa de Prudent.

Aunque de pasada, es interesante anotar que el trabajo de Saint-Saud (por supuesto también su inquietud y curiosidad) no se límitó al ámbito pirenaico sino que le llevó también hasta los Picos de Europa:


Artículo de Luis Aurelio González Prieto consultable íntegramente aquí.

Como resultado de todo ello e incluyendo la zona que nos interesa tenemos el siguiente mapa de Ferdinand Prudent:


Esta es el mapa al completo. Se trata de la plancha nº 4, titulada "Benabarre" y correspondiente a la "Contribution à la Carte des Pyrénées Espagnoles". Fue publicada en 1892.
Puede consultarse aquí.

Y este es, en detalle, el Valle de Rodellar y su ámbito cercano:


Las líneas rojas sitúan el itinerario que realizó Saint-Saud y llevan indicado el año de su recorrido y la dirección del mismo.

Aunque sin curvas de nivel, se observa que es mucho lo avanzado.

Por el lado español las cosas fueron mucho más despacio. La confección del primer Mapa Topográfico Nacional a escala 1:50.000 se hizo tras la realización previa de diversos mapas manuscritos denominados Minutas Cartográficas. Las que conciernen al Valle de Rodellar se dibujaron en los años 1926, 1927 y 1928. De ellas ya hemos dado cumplida cuenta en una entrada anterior (ver aquí). Veamos una:


Es parte del antiguo término municipal de Rodellar. Su izquierda esta delimitada por el Barranco Mascún y el río Alcanadre, por la derecha aparece el río Balcez que tan poca suerte tuvo en siglos anteriores.

Como han cambiado los tiempos. Hoy nos parece tan evidente (casi) cualquier rincón del territorio...