LAS RUTAS DEL SILENCIO

Un tournant a été marqué dans un monde qui meurt... Et cette impression d'une civilisation originale qui s'éteint dans le grand creuset aveugle de la vie moderne, nous la retrouvons à chaque pas... Hier notre guide nous a montré dans le ravin de Barrasil une multitude de champs de blé grands comme de mouchoirs de poche; les paysans les ont patiemment taillés sur la pente abrupte désempierrée, défrichée, au prix souvent d'une heure de marche; il fallait cela pour nourrir des villages surpeuplés. Mais d'année en année la jeunesse s'en va, attirée par le développement industriel de Lérida et de Barcelone. Et les champs suspendus retombent en friche... Abandonnée aussi l'eau salée d'une fontaine que l'ont faisait évaporer au soleil pour avoir sa provisions de sel, les falaises de calcaire et de gypse dont on tirait la chaux et le plâtre, -"un plâtre bien meilleur que celui qui nous vient maintenant de Madrid". Louis Laborde-Balen, 1965

Mais réduire l'intérêt de cette montagne aux pittoresques étrangetés visibles (...) serait trahir la vraie nature de ce massif. Parce que dans ce coin retiré de hautes terres, l'ambiance prévaut toujours sur le paysage. L'obsession de l'eau rare, une communion intime avec la pierre torturée, cette solitude sans partage, voilà qui constitue, au fond, l'attrait réel de ces lieux; voilà aussi les test grâce auxquels la sierra de Guara reconnaîtra les siens! Pierre Minvielle, 1966

Nous nous reposons examinant les lieux. En contrebas, 300 m environs, l'on voit où l'on devine le fond du barranco. Des ramiers que nous envions se poursuivent dans l'étroit couloir de 3 à 4 m de large qui serpente à travers falaises et redents. 100 m plus haut, la cassure s'élargit, d'immenses gradins montent vers nous, par endroit le calcaire gris, bleu ou rouge fait place au vert profond du buis et des lentisques. Au travers surgit une forêt d'aiguilles où les choucas slaloment sans problème. Plus haut, presque à la crête terminale, impassibles, souverains, des couples de vautours ont entrepris une ronde qui va s'élargissant. L'ont resterait là des heures, pas un bruit, pas un cri, si ce n'est de braillards choucas procédant à quelque élection. Nul ne parle, comment dire ce que nous ressentons, décrire ce que nous voyons... Christian Abadie, 1971

Existir en la memoria es una de las formas más poderosas de existencia que conocen los humanos (...) Y ya se sabe que la nostalgia es una expresión suave y resignada del miedo. Sergio del Molino, 2016

martes, 26 de mayo de 2015

DE OTÍN A PALLEBLA CRUZANDO EL MASCÚN. Las viejas sendas

Con frecuencia los cañones, por profundos que sean, tienen sus puntos de acceso. Es el caso del Verdon en Provence, el Torrent de Pareis en Mallorca... por citar solo dos de los más conocidos. Siempre itinerarios con un grado de asombro e inverosimilitud. Madera, miel, pesca, ganado, los motivos nunca faltaron para encontrar los pasos por los que adentrarse. A veces con cierta facilidad pese a lo escarpado del terreno. Otras, en cambio, mucho más espectaculares y arriesgadas.
Quien guste de esta parte, tan particular, de la historia local, tiene en ello motivos de gran satisfacción y días maravillosos de exploración. Damos fe de ello.

EL BARRANCO MASCÚN
Pese a encontrarse en frente, Pallebla no es fácil de alcanzar desde Otín. El Barranco Mascún, profundo y cortado, ofrece dificultades.
De esto trata precisamente esta entrada.
Nos detendremos esta vez en un sector preciso y dejaremos para más adelante las otras posibilidades.
Aquí, en un espacio muy corto de la zona del barranco conocida como o Turno, existieron cuatro sendas, algunas de ellas entre las más originales que se puedan imaginar.

UNA VERTIENTE CONOCIDA FRENTE A OTRA COMPLETAMENTE OLVIDADA
Así ha sido a partir del momento de la despoblación, pero no olvidemos que, incluso antes, ¿cuántas personas sabían de su existencia?. Eran otros tiempos y lo muy local y restringido no tenían mayor trascendencia y mucha menos difusión.
Sin embargo, ya en "época moderna", ha habido quienes se hacía la misma pregunta. Podría resumirse así: ¿una vez bajado el Sendero d'o Turno, hay continuación por el otro lado?. Desconocedor (pero intrigado) de todo lo que por aquí se hacía antiguamente, ya se lo preguntaba Louis Laborde-Balen en su artículo de 1980 "Nouveaux vagabondages du coté d'Otin" (ver página de Documentación):
"Ou bien y a-t-il sur la falaise opposée un sentier symétrique qui rejoindrait la route de crête de Bierge à Bagüeste?"
Vamos a ver que sí lo había. Y de qué manera.
De momento, vamos a situar en un mapa los itinerarios que nos ocupan:


Punto verde brillante: situación de o Puntarrón.
Línea roja: o Sendero d'o Turno.
Línea azul oscuro: Camino Pallebla.
Flecha naranja: senda por o Gradón.
Flecha rosa: senda por a Espata.
Flecha azul claro: senda por o Aujero.
(Fuente: mapa 1:25000 IGN, serie MTN25, hoja 249-I Rodellar, 3ª edición, 2014)

EL LADO "CONOCIDO": O SENDERO D'O TURNO
Este era el utilizado para bajar. Sale desde a Collada, en lo alto de la cresta divisoria (ver aquí), y alcanza el fondo del Barranco Mascún a poca distancia del curioso lugar conocido como o Puntarrón (ya comentado de pasada anteriormente, ver aquí).
A este precioso camino, hoy en día perfectamente transitable, ya le hemos dedicado una entrada a propósito de su curioso tramo final: la Canal d'o Turno y sus Voltetas (ver aquí).
Recordémoslo:


La línea roja es o Sendero d'o Turno y la flecha azul su tramo final de as Voltetas a su paso por la Canal d'o Turno.

Merece la pena leer las circunstancias casuales que llevaron a Pierre Minvielle a encontrar el sendero, ¡desde el fondo de Mascún!, en aquellos años de la década de 1950 cuando remontaron el "Mascún superior". Se trata del libro de memorias "La Sierra oubliée" (ver página de Documentación). Leamos uno de los párrafos concernientes, tan bien escritos:
"L'esprit en débrayage, le regard flottant d'une pierre à l'autre, j'allais. J'étais. Sans plus. 
Mes yeux se sont posés sur un amas de pierre. Il m'a fallu un instant avant de réaliser que je contemplais la base d'un mur fabriqué de main d'homme. Une construction qui se prolongeait dans la pente comme pour soutenir un sentier montant l'abrupt versant du canyon, en amont de l'arche de Puntarron. Une trace humaine dans ce qui était pour nous 'terra incognita'. Une sentier qui escaladait la falaise! Cela valait d'être inventorié."

EL "OTRO LADO"
Al contrario que este Sendero d'o Turno, los tres que ahora nos ocupan corrieron suerte bien distinta: pasaron completamente al olvido. Tiene la explicación que ya hemos indicado antes. Todos son difíciles, no se pasan a pie plano. Y claro está, su uso y posibilidades también eran muy limitados y extremadamente locales. Solo pasaban personas (y no todas) o cabras.
Cada uno de ellos se identificaba por el paso o gradón que había que superar
Vamos a situarlos en una imagen y luego verlos uno a uno:


Desde el Tozal de San Salvador (ver aquí) vemos bien la zona central de Pallebla con los itinerarios que nos interesan.
La flecha azul es el Sendero d'o Turno, la flecha roja señala en su recuadro el paso de o Gradón, el recuadro de la flecha rosa es a Espata y el recuadro de la flecha naranja sitúa o Aujero. La línea verde es el Camino Pallebla.

En la actualidad las tres sendas se encuentran perdidas. Solo muy de vez en cuando se adivinan todavía restos de trazado, la mayor parte de las veces pasaremos entre vegetación y gleras.

O GRADÓN
El itinerario se coge justo en frente de la llegada del Sendero d'o Turno. Se encuentra en lo alto de la canal-depresión que domina el lugar y la senda daba un cierto rodeo para evitar los escarpes rocosos. En las zonas de pedrera se ve todavía algún rastro de paso, actualmente seguido tan solo por alguna de las cabras descendientes de aquellas que se asilvestraron cuando se dejó el ganado.
De los tres, este es el menos difícil. Pero exige escalar con cuidado 6-7 m.
El topónimo recibe simplemente el nombre genérico que se atribuía a este tipo de pasos que, como bien indica, salvaban una grada o escalón rocoso.
Una vez superado puede alcanzarse el Camino Pallebla siguiendo la loma de Moroñuelo. No queda senda pero no ofrece dificultades ni gran vegetación.


El recuadro rojo señala el escarpe de o Gradón (se distingue con claridad la senda que lleva hasta él).

Para saber más en detalle ver aquí la ficha a él dedicada en el Atlas de Toponimia.

A ESPATA
Lugar formidable y paso impresionante donde los haya que demuestra sin ningún género de dudas el valor y maestría que poseían algunos de los vecinos de Otín.
Se alcanzaba en seguida desde la senda de o Gradón y era la manera más rápida de alcanzar la Canal o Piquero.
Diríase que el topónimo parece recoger la morfología de la aguja que cobija el paso.


Así de espectacular se ve a Espata (flecha roja) desde el fondo del Barranco Mascún en el lugar conocido como o Fornacal d'Otín. El recuadro naranja señala o Puntarrón.
A la derecha la muy estrecha cornisa por la que se cruza a Espata (una imagen vale por mil palabras...).

Para saber más en detalle ver aquí la ficha a él dedicada en el Atlas de Toponimia.

O AUJERO
La suerte de este paso es su originalidad, como ya indica su nombre: se trata de una oquedad que se agrandó para permitir el paso.
El acondicionamiento fue realizado por el albañil Joaquín Fumanal de Casa Fumanal de Otín en la década de 1930, antes de la Guerra Civil.


Incluso desde la glera por la que discurre su acceso, no se llega a ver.
Flecha roja: aguja-estrato donde se encuentra o Aujero. Línea naranja: itinerario de acceso. Doble flecha rosa: cauce del Barranco Mascún a su paso por o Fornacal d'Otín.


Según se accede hay un momento que se llega a vislumbrar (flecha roja). En la foto de la derecha se ve o Aujero por su lado norte.

Su paso no reviste dificultad especial pero sí aparecen complicaciones algo después, al tener que subir por una canal con resaltes.

Para saber más en detalle ver aquí la ficha a él dedicada en el Atlas de Toponimia.

GRACIAS POR LA MEMORIA RECUPERADA
La existencia de estos pasos y lugares hacia Pallebla no se ha perdido gracias a la fortuna de haber podido conocer a estas cuatro personas de Otín:




De izquierda a derecha y de arriba hacia abajo:
Severo Allué de Casa Cebollero (izquierda), Esteban Bergés de Casa Tejedor, Juan José Santolaria de Casa Cabalero y Antonio Monclús de Casa o Piquero.

En especial con los señores Severo y Esteban, con quienes todavía llegué a hablar a tiempo... Felices horas.

martes, 19 de mayo de 2015

UNA PEQUEÑA PILA DE PIEDRAS AL SALIR DE NASARRE

No sospechábamos su existencia. Cuando volvíamos de Miz (ver aquí) lo vimos inesperadamente asomar por encima de una lometa. Justo se le veía, hubiera sido muy fácil no reparar en él.



DÓNDE SE ENCUENTRA
Sin embargo, no nos será difícil dar con él.
En Nasarre, junto a la iglesia de San Andrés, hay que tomar el viejo y bonito camino que arranca entre muros de piedra seca en dirección a otras poblaciones con la misma, deshabitada, suerte: Alastrúe, Bibán, Miz, Binueste...
Al poco, el camino da paso a una de tantas pistas petroleras. Justo antes de bajar a un amplio campo abandonado con una preciosa borda, a mano izquierda veremos, asomando entre bojes y arizones, las piedras cimeras de nuestro pedestal.

Desde la torre de la iglesia vemos los caminos. El rojo lleva a Otín y la Pardina Bellanuga. El naranja es el nuestro. La flecha azul señala dónde se encuentra la Cruz d'Asoma (ver aquí) y la doble flecha rosa el escondido Barranco Mascún.

Los días despejados permiten una vista amplia y sosegada:

El recuadro naranja señala la iglesia de San Andrés de Nasarre. El punto rosa sitúa el Paco Nasarre.
Es también un buen lugar para observar las dos Santa Marina (ver aquí).


QUÉ ES (Y QUIÉN)
El día que la vimos por primera vez pensé inmediatamente en una antigua cruz de la que solo quedara el pedestal. Ahora, que ya sé de que se trata, es fácil reparar en el inusual encaje de las piedras y lo poco compacto del conjunto para lo que suelen ser este tipo de construcciones.
¿Qué es pues? ¿Qué hace allí?
La respuesta vino de la señora Carmen Laliena, nacida en Casa Aliena de Nasarre y casada con el señor Emilio Ballarín de la casa homónima de o Barrio a Honguera en Rodellar.


Carmen y su marido Emilio a la puerta de su casa en Rodellar en el verano de 2001.

El pedestal de piedras fue construído, un buen día, por puro placer. Fue una (feliz) ocurrencia, a saber cual, del hermano de Carmen: José Laliena. Ya eligió bien el sitio.
Se mantiene todavía en pie. Pese a su rapidez y simpleza, se demuestra el oficio de quienes sabían manejar las piedras para construir y sostener.

Las tres casas de Nasarre.
En la foto de la izquierda Casa Aliena se encuentra a la derecha (la de la izquierda es Casa Español) y en la de la derecha se encuentra a la izquierda (la de la derecha es Casa Campo).

Las piedras hablan, casi con la única voz del aire, de la vida de las personas.

miércoles, 13 de mayo de 2015

VÉRTICES GEODÉSICOS

"La miseria diurna todavía pasa; pan, vino, huevos y no morimos de hambre. ¡Pero la miseria nocturna! Sigo sufriendo tanto como en mi primera incursión por España. ¡Qué jergones! Se diría que están rellenos de leños. ¡Qué sabanas! Solo se pueden mirar a la luz pálida del quinqué humeante. ¡Y si se durmiese solo! Pero para colmo hay que cohabitar con incontables variedades del tipo insecto que vienen a degustar la carne francesa; quince días después de mi regreso todavía se podían leer en cincuenta y siete puntos rojos, grabados en la mano y la muñeca derechas, el insomnio de mis noches. Estar agobiado por los largos recorridos, por el trabajo constante y una tensión mental de varias horas en las estaciones topográficas, ¡y no poder dormir! Evidentemente es demasiado." 
(Aymard d'Arlot de Saint-Saud . Nouvelles courses en Sobrarbe et Ribagorze. 1884)

Tanto el artículo como las mediciones tomadas en 1883 a las que se refiere el texto, pueden consultarse en el anuario de 1884 del Club Alpin Français (ver página de Documentación: hacer clik aquí).
Bien. Ciertamente, los tiempos han cambiado y los esfuerzos de Saint-Saud en aquel lejano septiembre no son, ni de lejos, los mismos que deben asumir los cartógrafos de hoy en día. Las montañas de referencia también acabaron por ser otras que respondían mejor a la red de triangulación: se convirtieron en vértices geodésicos.

LOS VÉRTICES
Seis son las cotas altimétricas que hacen por aquí las veces de vértice geodésico
Sólo una se encuentra dentro del territorio que nos ocupa, y por poco. El resto se reparte por su perímetro o cercanías. Entre todas configuran una especie de hexágono muy irregular.
Situémoslos en un mapa:

Es la hoja 1:50000 del IGN nº 249 (Alquézar), edición 2003.
Éstas son sus denominaciones oficiales:
1 Baivals
2 Cabezo
3 Espigolar
4 Castil de Moros
5 Acreu
6 Forcas

INSTITUTO GEOGRÁFICO NACIONAL
Todos los vértices geodésicos del estado español se encuentra recogidos en la web del Instituto Geográfico Nacional. Se pueden localizar fácilmente de diversas maneras. Lo más sencillo es realizarlo a través del número de los mapas correspondientes, en nuestro caso: 249 y 211.

Ésta es la página de búsqueda según las hojas del IGN a escala 1:5000.
Para acceder a ella hacer click aquí.

Las fichas
Cada vértice tiene un número y nombre asignados en una ficha propia, en la que se recogen también otra serie de datos incluida su situación en un mapa cartográfico y una ortofoto.
Veamos ahora los seis vértices y la primera página de cada una de las fichas.

BAIVALS
Es la montaña que domina Miz, en cuya entrada (ver aquí) ya aparecía en alguna de las fotos.
Propiamente hablando se encuentra fuera del ámbito que nos ocupa, siendo la característica cumbre de a Corcubaza la que realmente lo delimita. Pero la más alta y con mejor predominio visual es aquella y no esta.
La altitud medida es de 1389,704 metros.


Y lo cierto es que esta punta se llama en realidad Balluals y no "Baivals". Así la denominaban los vecinos de Miz, Biban y Letosa con los que mi amigo Óscar Ballarín, buen conocedor de la zona, pudo hablar.

CABEZO
Esta es la montaña principal de todo el conjunto, la de ambiente más alpino, sobre todo en invierno.
Se levanta, masiva y gigante, al oeste. Domina con casi mil metros las profundidades del río Alcanadre y constituye el extremo oriental de la Sierra de Guara.
La altitud medida es de 1869,814 metros.


En otra entrada de este blog (ver aquí) ya hemos explicado que en el Valle de Rodellar a esta montaña se le llamaba Tozal de Guara y no "Cabezo de Guara" ni "Tozal de la Cabeza" que es como suele figurar en todos los mapas editados.

ESPIGOLAR
Esta cota es la más desapercibida desde el valle ya que se encuentra en un cordal situado más al oeste del que conforma el correspondiente al Cerro Arangol - Corona o Mallatar, separados ambos por la confluencia de os Barrancos - Reguero a Valle - Barranco Foncina.
La altitud medida es de 1190,361 metros.


En la ficha figura que se encuentra en el "Alto de Espigolar". Ignoro si el nombre es verdaderamente correcto.

CASTIL DE MOROS
Esta montaña, muy visible y característica, se encuentra totalmente fuera del territorio que nos ocupa pero constituye el mejor punto de referencia por el sur.
Se sitúa al sur de Morrano, junto al pueblecito de San Román. En una cota contígua se encuentra la ermita de Santa Quiteria.
La altura medida es de 736,722 metros.


Ignoro también lo preciso del nombre, que por cierto parece interesante.

ACREU
Forma junto con el Tozal de Sebil el extremo sur de la Sierra Sebil. Ambas cotas son vértices geodésicos pero nosotros nos detenemos en la menor (Acreu) por ser la que se sitúa dominando el río Balcez y por lo tanto delimitando la zona que nos ocupa.
La altura medida es de 1395,220 metros.


Es más una loma que una montaña y su zona cimera es muy extensa y arbolada (aunque el vértice se levanta en un claro).

FORCAS
Aunque por poco, no es el punto culminante del largo cordal del Cerro Balcez. Pero está bien individualizado y de vista dominante.
La altitud medida es de 1541,543 metros.


Esta estupenda montaña, cuyo nombre es el de Tozal d'as Forcas, ya la reseñamos en la entrada que explicábamos toda la cresta del Cerro Balcez (ver aquí).


LOCALIZÁNDOLAS EN EL PAISAJE
Ahora vamos a verlas en una serie de panorámicas para situarlas en el territorio.

Imagen tomada desde la cabecera de la Canal de los Fornazos (la vemos descender en primer plano hacia el fondo del Barranco Mascún).
La flecha roja de la izquierda sitúa el vértice del "Cabezo". La flecha roja de la derecha señala el correspondiente a "Baivals".
El punto naranja indica el Barranco d'Otín.

Aquí vemos una buena parte del valle desde el Puntal d'a Calma en el Cerro Balcez (ver aquí).
La flecha roja de la izquierda señala el vértice de "Castil de Moros". La flecha roja de la derecha sitúa el del "Cabezo". En cambio, el del "Espigolar" pasa prácticamente desapercibido y se encuentra más o menos en la vertical de la palabra 'Tornil'.
El punto naranja indica el Paco Naya y el punto rosa a Collada.

Imagen tomada desde lo alto del Solano d'a Peonera (al otro lado del Paco Naya que veíamos en la foto anterior).
La flecha roja sitúa el vértice de "Castil de Moros", sobresaliendo de la niebla que inunda todo el Semontano.
Por la izquierda se intuye el corte del río Alcanadre.

Desde las inmediaciones de la gran carrasca de Corral Alto (ver aquí), junto a la carretera Bierge-Rodellar, se observa bien el fin de las dos largas divisorias que encierran el cañón del río Balcez: o Cerro Balcez y a Sierra Sebil.
La flecha roja señala el vértice de "Acreu".
El punto naranja sitúa el Aujero as Morabiacas, el punto rosa el Barranco os Santos, el punto verde el Barranco de Cueva Crabitos y el punto azul el Aujero Canals (ver aquí).

Desde lo alto del Tozal Nasarre se divisa sin impedimentos la zona de naciente del Valle de Rodellar.
La flecha roja de la izquierda señala el vértice de "Forcas". La flecha roja de la derecha indica el vértice de "Acreu".
La doble flecha naranja señala el corte del Barranco Mascún y la doble flecha rosa el correspondiente a la Garganta Alta. La flecha azul sitúa Rodellar.

UN VÉRTICE PARTICULAR
De los seis hay uno con una característica especial. Es el vértice de Acreu.
Forma parte de la Red Geodésica Nacional por Técnicas Espaciales, la red REGENTE. Está constituida por 1200 vértices geodésicos especialmente elegidos y su observación se realiza mediante GPS.

Este es el vértice de Acreu y su torreta.

sábado, 2 de mayo de 2015

LE JEU DU MASCUN

Hace tiempo que tenía que haber comentado Le Jeu du Mascun, el único juego de mesa que conozco que utilice como tema una parte, bien significativa, de estos lugares.

Ésta es la caja que lo contiene.

Se trata de un juego de corte clásico con fichas y dados en el que los participantes tienen que responder la pregunta que les toca según la casilla que ocupan.
Si no se ha realizado con atención y curiosidad tanto la aproximación como el descenso del barranco (y seguido los consejos técnicos del guía), el éxito de los jugadores merma progresivamente.
No cabe duda que los buenos jugadores o se han informado muy bien (cosa loable) o han contratado un buen guía.
Y hay que advertir que si bien hay muchas cuestiones propias de la técnica deportiva no son menos las de índole naturalista o curiosa. Así es precisamente René.

En estas imágenes vemos el bonito tablero, las fichas con su dado, el cuadernillo con las explicaciones y la libreta de preguntas.

Fue comercializado en 1997 y su distribución, realmente minoritaria, dependía exclusivamente de su creador. Quienes, durante los veranos de aquellos años, visitaran esta zona del Parque de Guara, tuvieron ocasión de poder encontrar por algún establecimiento este ocurrente pasatiempo. ¿Quedará alguno?.
Los amigos que durante todos esos años compartimos trabajo con él, recordamos algunas partidas entabladas con los clientes que acabábamos de guiar por el "Mascún Superior".


SU AUTOR
Detrás de todo esto, de principio a fin, está René Bouyal.
Fuerte y curioso por las cosas como muy pocas veces he visto. Y amigo entrañable donde los haya.

René y yo en el párking de la Peonera, el 22 de septiembre de 1995.
Con un pan debajo del brazo, ya lo dice el refrán...

René trabaja, infatigable, de guía. Es un hombre de profesión. Diversificado y original.
Ahora ya no vive al otro lado de los Pirineos. Desde hace algún tiempo reside en los Alpes del sur, en el precioso pueblecito de Saorge.
Sigue ofertando la Sierra de Guara.

SALIMOS EN EL PERIÓDICO

La reciente presentación del DVD de toponimia (ver aquí) ha dado pistas sobre nuestro blog.

Diario del Altoaragón. Sábado, 2 de mayo de 2015.

Así que esta vez, en esta entrada, toca referenciarnos a nosotros mismos.
A ver si poco a poco crece el número de personas curiosas que se interesan y visitan los rincones del Valle de Rodellar.

viernes, 1 de mayo de 2015

AS OVEJAS EN MIZ

En verano las ovejas del Valle de Rodellar marchaban a los pastos de la montaña. Muchas estaban por Guara, algunas otras tomaban otra dirección. Por ejemplo, las de casa Arilla y casa Albás de Rodellar iban a Miz.

Miz...

Estuve una primera vez el 22 de febrero de 1976. He vuelto el pasado 23 de abril de 2015. Treinta y nueve años. No tengo fotos de aquella vez, pero si guardo las impresiones que escribí al llegar a casa. Veníamos de Matidero pasando por Bibán. Cruzamos por Miz y luego por la Pardina Bellanuga y Losa Mora. Acabamos en Rodellar.
Dibujé también el itinerario que seguimos. Tras ver los viejos mapas y hablar con Joaquín, resultó que recorrimos el mismo camino de aquellos pastores y sus ovejas.
De todo esto trata esta entrada.

QUÉ BONITO ES EL LUGAR DE MIZ
Por supuesto que la vida allí debía ser dura, cuando menos nada regalada. Ya se sabe. Pero qué lugar...


Estas son las casas de Miz desde el camino lleva a Alastrué. Al fondo se levanta la Sierra Guara.

EL CAMINO

En estos dos viejos mapas aparecen todavía algunos de los antiguos caminos. El de la izquierda corresponde a dos de las minutas cartográficas que se realizaron en la década de 1920 (ya las hemos tratado anteriormente, ver aquí). El de la derecha es la segunda edición del mapa 1:50000 del IGN, año 1952, que se sirvió de aquellas minutas para su confección.
En ambos se sigue perfectamente el trazado que nos interesa.


El trazado rojo es el camino que seguía el pastor de Rodellar con las ovejas. El punto azul señala la cima de a Corcubaza y el punto rosa la situación de Losa Mora.

Vamos a ver en tres panorámicas la parte final del camino, con grandes vistas:


La doble flecha roja señala el itinerario a grandes rasgos. Desde Losa Mora (ver aquí) pasa por la Pardina Bellanuga (no llega a distinguirse en la foto) y alcanza una preciosa y despejada divisoria al pié de a Corcubaza: as Colladetas del Aire, acertado nombre.
La flecha naranja señala la situación de la iglesia de San Andrés, en Nasarre. El punto azul es el Paco Nasarre y el punto rosa es el Barranco Ornato.


Esta imagen está tomada en sentido contrario a la anterior, hacia el norte, desde la pista que va hacia Nasarre.
Se ve el camino a su paso por as Colladetas del Aire y la ladera de a Corcubaza que cae al Barranco Ornato (punto rosa).


Esta es la llegada a Miz. El camino cruzaba por la zona que señala la flecha azul.
El recuadro rojo indica Miz, el punto rosa el lejano Paco Nasarre, la doble flecha naranja es el camino a Alastrué.

EL PASTOR Y LAS OVEJAS
Era un rebaño de 130-140 cabezas.
A Joaquín lo que le gustaba era ir a buscarlas. Con 15 años iba solo, para San Miguel, el 29 de septiembre. Pasaba muy cerca de su, hoy tan querido, Campiello d'Albás (ver aquí). Al llegar a Miz ya estaban preparadas, las ovejas y el almuerzo.
Llevarlas no era tan "interesante". El pastor de las casas de Miz ya esperaba en el camino a recoger el ganado, es decir, no había almuerzo. Lo solía realizar alguien de Casa Arilla para San Juan, entre el 20 y el 30 de junio.
Recuerda con curiosidad lo civilizado de los animales, seguían fielmente el camino, sin entrar en los campos y provocar conflictos.


El camino en la actualidad, a su paso por la ladera de a Corcubaza. En seguida llegaban as Colladetas del Aire y los campos de Nasarre y Bellanuga.

MIZ EN ALGÚN TIEMPO A FINALES DE LOS AÑOS 1940
Fue el que Joaquín conoció aquellos días en que fue a recoger el ganado. Como hemos dicho, tenía entonces unos 15 años. Recuerda la casa, una buena casa, los campos. Y también el nombre de quienes entonces allí vivían. Tres hombres, Justo (padre e hijo) y Pepe. Dos mujeres, Bernardina y Conchita, chica guapa que era quien le daba de almorzar y que guardaba luto por una muerte reciente. Fueron, al parecer, sus últimos habitantes.

MIZ EL 22 DE FEBRERO DE 1976
Yo también pasé con 15 años por Miz.
En mi cuaderno de espiral escribí así el paso por el lugar y su continuación hacia Losa Mora:



Seguíamos viejas pisadas. Era el mismo itinerario que Joaquín, y tantos otros pastores y transeúntes de aquellos tiempos, tomaron.

MIZ EL 23 DE ABRIL DE 2015
Encontrar fotos de Miz (y no hay muchas publicadas) es asistir, una vez más, al desmoronamiento. Basta con ver el libro más reciente (La Montaña Olvidada, de Arturo González) para apreciar que a día de hoy el proceso sigue, como siempre, cobrándose piedra a piedra su tributo inexorable: caer y desaparecer (por las inclemencias de la intemperie o, cosa harto frecuente, por las manos de terceros).




Al contrario que en 1976, ya no queda ningún espléndido hogar en el que hacer fuego y poder comer.


La iglesia de Miz, a cierta distancia de la casa y con la curiosidad de tener adosada una pequeña herrería (punto rosa).

En 1976, ante la puerta cerrada, hubo que entrar por un ventanuco y salir por el campanario para fotografiar el retablo barroco...


El pequeño, doméstico, cementerio.

Y de quienes Joaquín conoció ¿queda algo?.


Estas dos cruces llevan reseñada en su parte inferior la misma leyenda: "Recuerdo de su hija Bernardina". Cabe pensar que fueran los padres de la Bernardina que conoció Joaquín.


Y esta lápida lleva la fecha de 27 de marzo de 1947. Nos lleva a pensar en aquella Conchita que iba de luto y dio de almorzar a Joaquín en aquel septiembre de sus 15 años, en 1947...

(MUCHO) TIEMPO DESPUÉS
Y aquí estamos los dos, el señor Joaquín Javierre de Casa Albás de Rodellar y yo. Y sí, ambos estuvimos en Miz con 15 años. Pero con una treintena de diferencia. Nos encontramos años más tarde en Rodellar.


En esta ocasión, como muchas otras, estamos preguntando y respondiendo delante de fotos y recuerdos. En fin, el estilo modernista de este edificio no se encontraba en Miz...